El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, se valdrá de la crisis del hantavirus en la recta final de la campaña andaluza para contraponer la "mala gestión" del Gobierno de Pedro Sánchez con la "buena gestión" que, a su juicio, puede exhibir el presidente de la Junta y candidato a la reelección, Juan Manuel Moreno Bonilla, según han indicado fuentes del propio Partido Popular. Inciden así los 'populares' sobre uno de los ejes principales de campaña de Moreno Bonilla, al que su partido dibuja habitualmente como un buen gestor, a pesar de las diferentes crisis y polémicas que han aflorado durante sus mandatos. Desde Génova consideran que la crisis del hantavirus apuntala esta dicotomía y avanzan que no dudarán en repicar en ella. Al mismo tiempo, otro factor al que se aferra el PP es el retorno de Borja Sémper, fuera de la política durante diez meses tras haber pasado un cáncer, con el que pretenderán apostar por un giro hacia la moderación, también encarnada por el propio Moreno Bonilla.

"Si en este momento hubiera un problema sanitario en España, ¿a quién van a querer los españoles al frente? ¿A Mónica García o a Juanma Moreno?", se cuestionan desde el equipo de Feijóo. A su entender, "cuando vienen mal dadas, la gente quiere experiencia de gestión" y es ahí donde el PP puede "presumir de la solidez de su candidato". "En la gestión crecemos", subrayan las mismas fuentes. Bonilla es presentado desde Génova como un candidato "serio", "fiable", "decente" y que "cumple", y lo contraponen a un Gobierno de España que, a su juicio, "no resuelve los problemas de la gente" sino que "los multiplica". De hecho, los 'populares' señalan las consecuencias de "importar el sanchismo" a Andalucía a través de la candidata socialista, María Jesús Montero, a la que ha pedido mandar "de vuelta" a Madrid el próximo 17 de mayo para castigar sus "chanchullos". Es más, el líder del PP ha señalado que él quiere que "el clima político de Andalucía se contagie a toda España y no al revés" porque con el Ejecutivo de Pedro Sánchez el país "padece demasiada mentira, demasiado ego, muro, incompetencia y corrupción".

Movilización y resultados

El PP también ha centrado parte de su estrategia en movilizar a su electorado y que no se quede estanco. Las encuestas les dan como favoritos y no quieren que eso se quede en una sensación o en casa por no ir a votar, por lo que dedicarán la última semana de campaña a llamar a la movilización para fomentar la participación el 17 de mayo. "Si algo sabe Génova es que dar por hecho las cosas es un camino muy corto para luego no conseguirlas. Las encuestas pueden dar confianza pero también te pueden despistar", avisan fuentes de la dirección del partido, en alusión a lo que ocurrió en las elecciones generales del 2023, donde los sondeos concedían al PP una mayoría más holgada de que la que luego cosechó en las urnas, donde se quedó en 137 escaños.

Por estas razones, Moreno y Feijóo insistirán, en los últimos días de campaña, en que la gente tiene que ir a votar y hacerlo "con contundencia", pese a que sus trackings internos dan la victoria al PP andaluz y no recogen grandes oscilaciones en los últimos días, salvo una ligera mejoría de Vox "en décimas" y una subida "de la izquierda radical a costa de Montero". "No está pasando nada que altere la campaña. Moreno aspira a mantener su mayoría absoluta y Vox aspira a ganar a Macarena Olona", han indicado fuentes del PP, que han añadido que el objetivo del PSOE es que los de Santiago Abascal "entren en el gobierno andaluz". En los comicios autonómicos de 2022, el PP-A de Moreno consiguió 58 escaños, los socialistas lograron 30 con Juan Espadas como candidato y Vox, que concurrió con Macarena Olona, obtuvo 14 diputados.

Se aferran al 'efecto Sémper'

Paralelamente, el PP nacional hará hincapié en los últimos días de campaña en sacar pecho del perfil moderado de Moreno, que "gobierna para todos" y hace una política alejada de la crispación o los insultos, según fuentes del partido. En ese mismo espectro, a juicio de las fuentes citadas, navega el portavoz nacional y vicesecretario de Cultura del PP, Borja Sémper, quien esta misma semana se reincorporaba al trabajo tras superar un cáncer de páncreas y, en una de sus primeras intervenciones tras volver a la actividad, reprochó a Santiago Abascal y al ministro de Transportes, Óscar Puente, que recurran al insulto en sus críticas y se comprometió a no participar en "circos ni shows".

"Frente a este Gobierno de Sánchez chusco y que cae en el insulto, con un ministro que llama hipócrita a Sémper o dice que le da asco Feijóo, el PP cuenta con el 'efecto Sémper', que muestra que se puede hacer política de otra manera", subrayan fuentes 'populares'. Así las cosas, el PP se valdrá de estos resortes en la recta final de campaña. "Exhibiremos no solamente que somos mejores en la gestión sino también que somos mejores como personas y en las formas", abundan fuentes de 'Génova', que consideran que la crispación está en "el insulto y las malas formas".

Después de las críticas del presidente de Canarias por la falta de información sobre el brote de hantavirus, Sémper ha dicho que él "entiende" las críticas, "sobre todo cuando no hay colaboración institucional y cuando no hay información". "Deberíamos haber aprendido algo", ha dicho, para añadir que las instituciones "tienen que hablar entre ellas". A su entender, "lo razonable" es que el Gobierno de las Islas Canarias "hubiera estado informado por parte del Gobierno", en referencia a que el presidente autonómico, Fernando Clavijo, alegó no estar al tanto de las intenciones del Ejecutivo central durante el operativo del MV Hondius.

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