El portavoz de AGE, Xosé Manuel Beiras, se encara con el presidente de la Xunta y del grupo popular, Alberto Núñez Feijóo, mientras este intervenía desde su escaño, y respondía a los grupos en el Parlamento de Galicia sobre la publicación de unas fotografías de los años noventa por el diario El País en las que aparecía con Marcial Dorado, ahora condenado por narcotráfico, entre otras causas. EFE El portavoz de AGE, Xosé Manuel Beiras, se encara con el presidente de la Xunta y del grupo popular, Alberto Núñez Feijóo, mientras este intervenía desde su escaño, y respondía a los grupos en el Parlamento de Galicia sobre la publicación de unas fotografías de los años noventa por el diario El País en las que aparecía con Marcial Dorado, ahora condenado por narcotráfico, entre otras causas. EFE



El líder de Anova, Xosé Manuel Beiras, ha calificado de “indecente” al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, a quien acusa de ser “un cipayo al servicio de lo que le manden desde La Moncloa”. En opinión del veterano político gallego, Feijóo “no tiene proyecto”, y se ciñe “a su carrera personal” y a “los intereses de círculos amigos”.

Feijóo dinamita las instituciones
El histórico dirigente del nacionalismo gallego cree que Feijóo “está vaciando de contenido el Estatuto”, “dinamitando las instituciones” y convirtiendo el Parlamento gallego “en la selva del señor”.

El virrey enviado a la colonia fisterrá
El líder de Anova ha comparado a Feijóo con Fraga, a quien describe como “un virrey enviado a esta colonia fisterrá”, con el fin de “amansar a los díscolos de la derecha, para construir el PP en Galicia. Era un facha pero tenía una envergadura política de hombre de Estado, aunque con una visión antitética a la mía”, añade Beiras en una entrevista en El País.

Una Galicia al nivel de Euskadi o Cataluña
Según Xose Manuel Beiras, Fraga pretendía “poner a Galicia al nivel de Euskadi y Cataluña conforme a la Constitución, no por Galicia sino por su ego personal”. El fundador del PP –afirma Beiras- “quería ser el Pujol de Galicia, pero se topó con conflictos con su partido”.

“En las conversaciones que tuve con él en 2001, cuando le pedía que diera pasos en mis demandas porque me estaba quemando, se sinceró: “’no puedo, tengo serios problemas con la dirección del partido”, le dijo Fraga, según ha narrado el exlíder del Bloque Nacionalista Gallego (BNG).