La tónica demoscópica de los últimos meses parece evidente cuál es: Vox sube como la espuma a costa del PP. Así ha quedado reflejado en las últimas elecciones autonómicas de Extremadura y Aragón, donde los ‘populares’ se hicieron con sendas victorias, pero se volvieron completamente dependientes de la extrema derecha, más que en citas electorales anteriores.

Ese aumento en las urnas de los de Santiago Abascal se aprecia en las encuestas. El barómetro de 40dB para El País y la Cadena Ser sitúan la estimación de voto de la ultraderecha en un 18,8%, su máximo de la serie desde las elecciones de julio de 2023; el cuarto mes que bate récord y la quinta subida consecutiva desde octubre, cuando registró un 16,7%.

Vox gana ocho décimas respecto del mes pasado y deja en mínimos de legislatura al PP, que baja del 31,2% al 30,2%. Los de Alberto Núñez Feijóo siguen apareciendo como el partido con mayor voto estimado -una condición que ha mantenido en toda la serie de estas encuestas- y se mantiene al frente del bloque de derechas, que alcanzaría el 49% solo con Vox y un 51,3% con Se Acabó La Fiesta (SALF), las siglas del agitador Alvise Pérez que ya consiguieron representación en el Parlamento Europeo. Ambos supuestos auparían al líder de la oposición a Moncloa.

Los ‘populares’ continúan en dirección descendente y cae por segundo mes consecutivo, tres décimas por debajo de su peor marca registrada hasta el momento, que fu en octubre y noviembre de 2025. El partido de Génova está ahora mismo muy lejos de su mejor dato, el de abril de 2024, más de cinco puntos por debajo.

El PSOE permanece en el sitio del que venía y cosecha el mismo 27,7% del mes pasado. El partido de Pedro Sánchez ha remontado siete décimas desde julio del año pasado, cuando obtuvo su peor dato por el caso que salpicó al ex número 3, Santos Cerdán. Se queda a 2,5 puntos del PP, su rival directo y, si bien no termina de levantar, tampoco baja.

Quienes si caen son los partidos a su izquierda. Sumar baja del 6,4% al 5,9%, y Podemos del 3,7% al 3,3%. En este momento, entre las dos fuerzas reunirían menos apoyo del que obtuvieron los magentas en 2023, cuando se hicieron con el 12,3% de los votos.

La encuesta que refleja estas líneas reúne 2.310 entrevistas online que se realizaron entre el 20 y 23 de febrero, en pleno debate sobre la reestructuración de la izquierda en la que han aparecido los nombres propios de Gabriel Rufián (ERC) y Emilio Delgado (Más Madrid) y una nueva alianza progresista conformada por Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid y los Comunes.

La realización del análisis coincidió asimismo con la dimisión del jefe operativo de la Policía Nacional, denunciado por violencia de género, y fue previo a la renuncia de Yolanda Díaz a liderar ese nuevo espacio. A la derecha, las tensiones entre PP y Vox se daban por el apoyo a María Guardiola en Extremadura, que de momento no llega, o cuestiones de índole racial, como el intento de las derechas para prohibir el burka y el niqab.

Feijóo, principal fuga

Vox ha robado votos tanto al PSOE -al que ha recortado más de la mitad de la distancia desde los comicios- como al PP. Cerca del 17% de los votantes que escogieron a Feijóo en 2023, se decantarían ahora por Abascal. Esto es, casi 1’36 millones de papeletas.  A estas fugas hay que sumar las que parten de quienes votaron a los socialistas en el verano de hace tres años: un 5,3% y más de 410.000.

Los votos se van, pero no vuelven, y es que solo un 1,7% de quienes escogieron a Abascal elegirían ahora a Feijóo y un 0,5% a Sánchez. En estos instantes, la extrema derecha es la que tiene el votante más fiel, con un 89% que repetiría frente al 73,2% que preferiría por segunda vez consecutiva al PP y el 68% al que le ocurriría lo mismo con el PSOE. Además, un 14,6% de las personas que no acudieron a votar en las últimas generales, lo harían a Vox en las próximas.

El electorado femenino, clave para frenar a la extrema derecha

Vox encontraría en las mujeres el principal dique de contención para su expansión en las urnas. El electorado femenino optaría antes en un 23% al PSOE, un 19,6% al PP y un 16,4% a la extrema derecha.

El dato choca frontalmente con el electorado masculino. El 24,1% de los hombres votaría a los de Santiago Abascal, ligeramente superior al 23,9% que priorizaría al actual principal partido del Gobierno y el 16,5% que depositaría en las urnas la papeleta de la gaviota.

Después de las mujeres, las persona mayores de ambos sexos se muestran también reacios a que Vox forme parte de un Ejecutivo. El votante de 65 años o más prefiere el bipartidismo perpetrado por PP (27,1%) y PSOE (25,2%), pero la cosa cambia radicalmente si se mira a los jóvenes.

El partido ultra lidera el voto entre los varones de 18 y 28 años, donde encuentra un 41% de intención de voto, y baja, aunque se mantiene dominante entre los hombres de entre 29 y 44 años (31,2%).

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