El Partido Popular intenta rehacerse del varapalo del caso de corrupción que ha afectado otra vez al PP de Valencia en vísperas de unas decisivas elecciones locales. Y lo ha hecho sacando a la palestra a sus caras más visibles para que vuelvan a seguir la práctica de escandalizarse y darse golpes en el pecho por su enésimo escándalo político.

La candidata a la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, ha aprovechado el acto informativo que protagonizaba para asegurar que le da "absoluta vergüenza" haber compartido militancia con el presidente provincial y de la Diputación de Valencia Alfonso Rus, que a su juicio está tardando en presentar la baja del partido y renunciar a sus cargos. También ha lamentado que "desgraciadamente" el PP de Madrid haya tenido casos que no son "manzanas podridas", sino "melones podridos", en referencia a su exsecretario general, Francisco Granados, hoy en prisión por el caso Púnica.

Aguirre lo tacha de "despreciable"
La otra parte del cartel madrileño, la presidenta del PP de Madrid y candidata a la Alcaldía de la capital, Esperanza Aguirre, ha asegurado que, de confirmarse los hechos, el caso Rus es "despreciable, condenable y absolutamente intolerable". Según Aguirre, de ser ciertos estos hechos, y "tiene toda la apariencia de serlo", se trata de algo "despreciable, condenable y absolutamente intolerable".

Floriano dice que le echarán de sus cargos
El vicesecretario general de Organización del PP, Carlos Floriano, ha subrayado hoy que si finalmente Alfonso Rus es expulsado del Partido Popular "se instará" a que salga también de las instituciones en las que es representante. En rueda de prensa en la sede del PP, Floriano ha destacado la "celeridad" con la que Alberto Fabra y la dirección nacional del PP han actuado ante el "bochornoso" caso del presidente provincial del partido en Valencia, alcalde de Xátiva y presidente de la Diputación valenciana.

Ha explicado que su partido ha hecho "todo lo que podía" hacer en este caso: suspender cautelarmente a Rus de militancia y en todas sus funciones en el partido e iniciar un expediente disciplinario. Y ha señalado que si dicho expediente culmina en expulsión se "instará" a expulsar a Rus también de las instituciones de las que sea representante. Floriano ha confirmado por otra parte que Vicente Betoret, actual secretario general provincial, ocupará el puesto de Rus en la Presidencia del partido en Valencia.

"La ejemplaridad es un compromiso"
Por su parte, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, ha defendido hoy que el PP ha "tomado medidas siempre que se han producido circunstancias" como las que afectan a Rus, y ha apoyado que Fabra actúe con él en la "misma línea" que ha seguido el Gobierno de "lucha por la ejemplaridad". "Para nosotros la ejemplaridad es un compromiso, tiene que serlo y desde luego está en la línea de las decisiones que hemos tomado desde el Gobierno de la nación para fortalecer la regeneración democrática y la lucha por la ejemplaridad y el buen servicio público", ha afirmado la vicepresidenta.

Barberá se muestra prudente
Más benevolente ha sido la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, con la que siempre ha mantenido una estrecha amistad. Barberá ha instado hoy a Rus a ejercer "las acciones judiciales que considere convenientes", si cree que las grabaciones en las que se le oye contando dinero son falsas. Ha reiterado que las grabaciones le parecen "bochornosas", pero ha señalado que Rus "debe tener el espacio de defensa de su honorabilidad". Preguntada por la posibilidad de que se presentara una moción de censura en el Ayuntamiento de Xàtiva, del que Rus es alcalde, o en la Diputación de Valencia, ha afirmado que no entra "en los circos de las mociones de censura".