Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Los diferentes momentos de solidaridad que podían presenciarse este miércoles por el accidente ferroviario que tenía lugar en la localidad toledana de Urda, donde numerosas personas no escatimaron en la ayuda que prestaron a los equipos de emergencias y heridos, así como la consternación social que ha producido este trágico suceso y las críticas que han surgido a la gestión de la red de trenes en España veían como la jornada de luto, en la que se había mantenido de manera constante una actitud de respeto incluso en las denuncias realizadas, concluía con episodios de tensión en las calles de Madrid marcados por consignas de extrema derecha. Una concentración de grupos de ideología radical frente al Ministerio de Transportes terminaba con enfrentamientos entre manifestantes y agentes de la Policía Nacional después de que la convocatoria, en la que participaron Falange y Revuelta, estuviera marcada por mensajes confrontadores contra el Gobierno, cánticos de carácter fascista e insultos contra el presidente, Pedro Sánchez, y el ministro Óscar Puente.
Más de un millar de personas, según las estimaciones, se reunieron en el paseo de la Castellana para reclamar responsabilidades por el siniestro. La protesta coincidió también con la llegada de participantes de una movilización convocada por Solidaridad, el sindicato vinculado a Vox, que había partido de la plaza de Cibeles. Entre las banderas españolas podían verse enseñas falangistas y franquistas, mientras se escuchaban consignas contra el Ejecutivo y el PSOE.
Los momentos de mayor tensión llegaron durante la noche. Pasadas las 21:00, un grupo de personas elevó el tono entre los concentrados y ello propició que comenzaran los altercados. Tras el lanzamiento de bengalas y otros objetos, algunos participantes volcaron contenedores, lo que provocó que se produjeran carreras y escenas de confusión. La Policía Nacional intervino con cargas y gases lacrimógenos para dispersar a los asistentes, hasta que la zona quedó prácticamente vacía.
Durante la protesta también se profirieron consignas contra personas migrantes, periodistas, el Partido Popular y sus juventudes, además de gritos dirigidos a los acampados en la Puerta del Sol. Uno de los portavoces de Falange que se identificó ante la prensa, Federico Campanero, llegó a cuestionar cuánto tiempo más debían tolerar los españoles al Gobierno, al que calificó de corrupto y acusó de ser responsable de las muertes.

Abascal redobla sus ataques al Gobierno
En paralelo, Santiago Abascal mantenía los actos de precampaña de Vox convocados para el miércoles pese al luto por las víctimas. Durante un mitin en Valladolid, el líder de la formación llamó a Puente "ministro de la muerte" y describió nuevamente al Ejecutivo como una "banda criminal". También aseguró que su partido no dará credibilidad a las explicaciones del Gobierno antes del 29 de noviembre, fecha de las elecciones a las que se refirió durante su intervención.
Abascal vinculó los accidentes ferroviarios de Urda y Adamuz con la gestión del Ejecutivo y llegó a atribuir otros episodios, como el apagón y las inundaciones, a la corrupción y al "fanatismo climático". Vox, además, anunció la presentación de una querella contra Adif por el siniestro.
Mientras la mayoría de las formaciones políticas suspendían su agenda pública, el partido de Abascal defendió mantener sus actos como una forma de exigir responsabilidades. La decisión ha acompañado una jornada en la que el duelo por las víctimas ha convivido con la tensión política y una protesta que acabó con disturbios frente al ministerio.
Urda, una tragedia ferroviaria con al menos 68 víctimas mortales
El accidente ferroviario ocurrido este miércoles en las inmediaciones de Urda, en la provincia de Toledo, ha dejado al menos 68 personas fallecidas y decenas de heridos, convirtiéndose en una de las mayores tragedias de la alta velocidad española. El siniestro se produjo a las 8:53 de la mañana, cuando un tren AVE de Renfe que cubría el trayecto entre Madrid y Sevilla colisionó con un convoy de Iryo que permanecía detenido en la vía. En ambos trenes viajaban alrededor de 530 personas.
El impacto provocó el descarrilamiento de varios vagones del tren de Iryo, algunos de los cuales cayeron por un terraplén. La locomotora del AVE también se salió de la vía y parte del primer vagón quedó gravemente destrozado. Los equipos de emergencias desplegaron un amplio dispositivo para atender a los pasajeros, trasladar a los heridos a distintos hospitales y recuperar los cuerpos de las víctimas. El balance provisional difundido por las autoridades autonómicas incluía más de medio centenar de heridos hospitalizados, algunos de ellos en estado grave.
Por qué necesitamos tu apoyo
El 29N se decide mucho. Que te lo cuenten bien.
ElPlural.com no tiene grandes grupos empresariales detrás. Lo que tenemos son lectores. Y en un momento como este, eso lo es todo. Si crees que este periodismo es necesario, hazte socio o socia hoy.
Puedes cancelar cuando quieras. Gracias por tu apoyo.
Las primeras explicaciones ofrecidas por el Ministerio de Transportes sitúan el foco de la investigación en una posible decisión errónea del centro de control de Adif. Según la cronología expuesta por el ministro Óscar Puente, alrededor de las 8:30 se produjo una incidencia que afectó al sistema de seguridad LZB, utilizado en este tramo de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. La avería obligó a detener varios trenes y llevó al centro de control a asumir la gestión de la circulación. Seis minutos después, a las 8:36, se autorizó al AVE a reanudar la marcha con normalidad, pese a que el Iryo continuaba detenido. El tren de Renfe recorrió unos 25 kilómetros antes de producirse la colisión.
No obstante, las causas definitivas del accidente todavía deben esclarecerse. La investigación tendrá que reconstruir las comunicaciones entre los maquinistas y el centro de control, así como comprobar el funcionamiento de los sistemas de señalización y seguridad. El Gobierno ha prometido llegar hasta el final y determinar si hubo negligencias. El siniestro ha reabierto, además, el debate sobre la seguridad ferroviaria, apenas nueve meses después del accidente de Adamuz, en Córdoba, que dejó 46 fallecidos.




Comentarios
Solo los socios pueden comentar.
Únete a la comunidad de El Plural para participar en la conversación.