“Yo he aprendido en La Falange que España sólo se entiende sin sectarismos, pero sin ningún complejo y desde el realismo: hoy el PSOE está atacando a quienes le ganaron la Guerra Civil ayer. Y esos son nuestros caídos, y ganaron con razón y con dos galones. El que duerme tranquilo mientras se ciscan en sus muertos es quien tiene un problema y no yo”. Así se expresaba en junio de 2010 Carlos Chinchilla Moreno, falangista reconvertido a cargo de confianza del Partido Popular en el distrito madrileño de Moratalaz.

La reconversión de Chinchilla
Aunque en el pasado Chinchilla fue uno de los miembros más destacados de La Falange en Madrid, fundador de la Plataforma Memoria y Lealtad (que aglutinaba, entre otros colectivos de extrema derecha a La Falange, Nudo Patriota Español, o al sindicato TNS) e impulsor de la siempre radical tertulia televisiva y radiofónica La Gran Esperanza, en la actualidad es un cargo de libre designación a propuesta del Partido Popular en el distrito de Moratalaz.

Exigen su dimisión
Una contratación que han denunciado a través de las redes sociales diferentes activistas como Enrique Bravo, secretario general de Juventudes Socialistas de Moratalaz y responsable de Sanidad y Política del PSOE en este distrito madrileño. “Su nombramiento es una falta de respeto a la democracia. Nos parece inaceptable que del erario público cobre este tipo de gente”, ha manifestado Bravo a ELPLURAL.COM. De hecho, Bravo exige el “cese de Chinchilla a raíz de la publicación de imágenes en las que aparece rodeado de símbolos falangistas”.

La voz de alarma
Imágenes que en su mayoría ha difundido a través de las redes sociales el usuario Moratalaz Enfurecido. Fue el pasado 2 de marzo cuando este activista dio la voz de alarma: “La concejala del PP de Moratalaz, del PP, ha nombrado a un falangista como su persona de confianza”, afirmaba. Su denuncia iba acompañada de varias imágenes en las que Chinchilla aparecía junto a símbolos falangistas.

El PP se lava las manos y acusa a su concejala
Ante el revuelo ocasionado por dicho nombramiento, el Partido Popular se apresuró a aclarar a través de su cuenta de Twitter que Chinchilla “es personal laboral de libre designación nombrado desde la Concejalía del distrito de Moratalaz (…)  Nunca ha sido militante del Partido Popular ni nosotros tuvimos nada que ver en su nombramiento”. En definitiva, el PP se lavaba las manos y dirigía la responsabilidad del nombramiento hacía su concejala y presidenta del distrito de Moratalaz, Begoña Larrainzar. Explicaciones que no sirvieron para atajar las críticas. “¿Y quién tiene la mayoría en Moratalaz? No seáis cobardes y por lo menos reconocerlo: habéis nombrado a un falangista”, se podía leer en las redes sociales.

 

 

El PP escurre el bulto
Casi una semana después de que se iniciara la discusión sobre el nombramiento de Chinchilla como cargo de libre designación en el distrito de Moratalaz, el Partido Popular sigue sin ofrecer una explicación razonable sobre el asunto. El PP sigue responsabilizando de lo ocurrido a su concejala y presidenta del distrito. Por su parte, Begoña Larrainzar ha declinado ofrecer explicación alguna a este periódico. Mientras tanto, este exfalangista sigue cobrando del erario público.