¿Tambores de moción de censura? No hay mucho ruido, más allá del que Génova, a través de Alberto Núñez Feijóo, exportó a Cataluña en un acto junto al presidente de la patronal catalana, Josep Sánchez Llibre. El líder del principal partido de la oposición pidió a al empresario que hiciera de enlace con las fuerzas independentistas – otrora enemigas del Partido Popular – para que le cuadraran las cuentas y presentar una moción de censura al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Los rumores aumentaron tras el ingreso en prisión del exministro José Luis Ábalos, aunque todo está en el aire. En cualquier caso, hay quien ya emite sus veredictos sobre una posible reconciliación entre la derecha española y catalana.
Es el caso de la que fuera coportavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid Carolina Alonso, quien a través de su perfil oficial en X – antes Twitter -, ha descrito en apenas tres pequeños párrafos las inconsistencias del relato tanto del Partido Popular como de Junts. “Esto es un juego de farsantes”, avanzaba la exdirigente morada antes de poner los puntos sobre las íes. Una partida que prueba que ninguna de las dos formaciones tiene ni “programa” ni “tampoco principios”.
Esto es un juego de farsantes, de quien demuestra no tener programa y tampoco principios.
— Carolina Alonso (@Carolalon1) November 29, 2025
Meses de insultos, manifestaciones, hablando de golpe de Estado, ¿para terminar arrastrado ante Junts?
Y Junts atendiendo a quien les metió en la cárcel. pic.twitter.com/xHr8YoErUz
Desde Génova se ha despachado con improperios al partido que dirige desde Waterloo Carles Puigdemont y así lo recopila en su contundente reflexión la propia Alonso, quien recuerda los “meses de insultos, manifestaciones” y acusaciones de “golpe de Estado” que concluyen en una genuflexión a los neoconvergentes. Todo – continúa - para “terminar arrastrado ante Junts”.
Pero los juntaires no se quedan atrás. Alonso también tiene para ellos. “Y Junts atendiendo a quien les metió en la cárcel”. Para la exdiputada regional de Podemos, esta incongruencia es uno de los motivos del auge de las fuerzas de extrema derecha. “Luego se preguntarán por qué crecen Aliança Catalana o Vox, porque las derechas catalana y española son incapaces de demostrar la mínima ética o coherencia”, remataba.
Ruido interno en el PP
Lo cierto es que con el ingreso en prisión de Ábalos toda la presión recae ahora sobre un Núñez Feijóo que ya reiteró este viernes que no presenta una moción de censura “no por falta de ganas, sino de apoyos”. La reacción del líder de la oposición a la potente fotografía del exministro en Soto del Real tuvo dos vertientes. La primera de ellas, la petición de ayuda a la patronal catalana para animar a los juntaires a consolidar su ruptura con el PSOE y forzar una moción que conduciría a una inmediata convocatoria de elecciones. En paralelo, su número dos, Miguel Tellado, ya no tenía la puerta tan cerrada a presentarla sin tener aún las cuentas en negro.
En cualquier caso, según publica el periodista Pablo Montesinos en el HuffPost, desde la dirección nacional del Partido Popular se limitan a constatar la realidad y es que no hay apoyos porque, en tal supuesto, ya la hubieran registrado. Ponen la pelota en el tejado de Junts, habida cuenta de que tienen al PNV como un “caso perdido”. No obstante, en el fuero interno de Génova el fuego crece y hay cuadros que ya reclaman al líder de la formación que pise el acelerador y mueva ficha. No es novedad que una parte del PP persigue desde hace tiempo esta opción, pues entienden que una moción de censura puede ser la carta de presentación de su proyecto a los españoles. Por ello, entienden que la fuerza conservadora no debe caer en la parálisis. Mientras tanto, el líder de Vox, Santiago Abascal, también presiona a Feijóo con lo propio.