Compromís ha conseguido el vuelco en Valencia y jubilar de la alcaldía a Rita Barberá, que gobierna la ciudad desde 1991. La formación de izquierdas se queda a apenas un concejal del PP (10 frente a 9). Con el apoyo del PSOE (5 ediles) y València en Comú (3) conseguirán sumar de sobra los 17 ediles necesarios para la mayoría absoluta. Este resultado otorgaría el bastón de mando al candidato de Compromís, Joan Ribó.

Ciudadanos se estrena en la capital del Turia con 6 ediles.

Mal perder de Barberá
Rita Barberá ha comparecido ante los medios sin querer aceptar el resultado. “Soy la fuerza más votada”, ha destacado, agradeciendo a los valencianos "la posibilidad de ser su alcaldesa durante 24 años". "El pueblo valenciano ha decidido que el PP sea la fuerza más votada, pero es un resultado insuficiente y que no me gusta nada ni por Valencia ni por mi partido", ha dicho la todavía alcaldesa, para quien "los valencianos que votan siempre tienen razón y a eso me voy a sumar una vez más", aunque acto seguido les ha desafiado, asegurando que "tienen el gobierno que han elegido".

En su comparecencia ante los periodistas, de apenas cinco minutos y sin preguntas, Barberá ha dicho que estaba "muy serena, con mucha dignidad, orgullo y agradecimiento a todos los valencianos", pues le han permitido ser alcaldesa de Valencia durante 24 años.

Reclama un "acuerdo de Estado frente al radicalismo"
También ha querido sacar pecho de su posición de fuerza más votada asegurando que llamaría a las fuerzas que crea conveniente por si creen que se puede "hacer un acuerdo de Estado frente al radicalismo". ¿Acaso quiere torcer la voluntad de la mayoría democrática que ha dicho alto y claro que no la quieren al frente de la Alcaldía?

En cualquier caso, lo tiene difícil, ya que su única opción sería Ciudadanos y no suman los 17 ediles que serían necesarios para la mayoría absoluta. Además, el cabeza de lista de la formación naranja, Fernando Giner, se ha mostrado contrario durante la campaña a apoyarla.