El director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, quiso presumir públicamente de sus excelentes relaciones con la Generalitat valenciana y aplaudió el plan de cierre de Canal 9 antes de que el propio Alberto Fabra lo hubiera hecho público. Ahora está saliendo a la luz el despilfarro en la cadena autonómica valenciana demostrando que el problema no era de insostenibilidad sino de una pésima gestión. La productora de Unedisa, El Mundo TV, fue junto a Intereconomía una de las privilegiadas por el canal autonómico para producir externamente contenidos.

Unas vacas gordas en Canal 9 o Telemadrid que disfrutó El Mundo TV
El Mundo TV recibió tantos encargos de las televisiones públicas en manos del PP en los tiempos de las ‘vacas gordas’ que consiguió crear su propio canal en la TDT, pero al volar solos sin tirar de los presupuestos públicos el experimento fracasó. Sin embargo como productora externa le había ido realmente bien ya que además de Canal 9, la Telemadrid diseñada por la expresidenta regional Esperanza Aguirre como un órgano de propaganda a su servicio también vio en la plataforma audiovisual vinculada a Pedro J una excelente factoría de documentales en la línea adecuada, mientras que a los periodistas de la casa se les relegaba al ostracismo.

En apenas dos años contratos por valor de 2,7 millones
ELPLURAL.COM ha podido acceder a contratos de 2005 a marzo de 2007 entre Telemadrid y El Mundo TV que representan encargos por más de 2,7 millones de euros de dinero público. El listado es el siguiente: 200.000 € para la coproducción de un documental sobre el 11-M, 120.000 € para coproducir la TV movie Diario de una Miss, 364.200 € para la coproducción de la película El GAL, 249.000 € por seis reportajes informativos, 202.586 € por producir una gala contra la violencia de género, 34.786 € para la elaboración del documental ‘GAL la Historia’, 246.721 € por cuatro reportajes sobre “corrupción”, 1.161.561 € por los guiones y por la producción de una serie sobre las víctimas de ETA, 149.385 por un documental sobre el Día de la Mujer Trabajadora y 26.224 € por otro documental sobre “las incógnitas” del 11-M.

La dirección no tenía ni que dar explicaciones
Todos estos contratos menos uno fueron a dedo por decisión exclusiva de la dirección de la cadena gracias a que el PP cambió en 2005 la ley para que solo tuvieran que debatirse en el Consejo de Administración los encargos superiores a … ¡600.000 euros! Los sindicatos de la cadena llevan años denunciando este tipo de excesos y la ausencia de control en los gastos. Los trabajadores del ente público han vivido un ERE que ha supuesto el despido de más de 800 compañeros y ahora asisten a las amenazas del presidente regional Ignacio González: si el Tribunal Supremo declara nulo el expediente de regulación de empleo cerrará el canal como ha anunciado su compañero Alberto Fabra.

¿Y los recursos propios?
ELPLURAL.COM ha hablado con trabajadores de Telemadrid que accedieron por oposición y se vieron postergados por las redacciones paralelas –afines a las consignas de los cargos designados por el PP- y al enseñarles este tipo de encargos no entienden cómo se inflaron las plantillas para dar cabida a periodistas dóciles y luego además recurrieron a la contratación externa de “empresas amigas” por esas cifras “estratosféricas”. Estos trabajadores no pueden dar sus nombres porque siguen en el ente y temen más represalias, pero insisten en que si bien los gastos en coproducción parecen excesivos para una cadena regional y más para alentar teorías conspirativas sobre el 11-M o para recuperar nuevamente "las andanzas de Amedo y Domínguez", al menos tendrían cierta justificación técnica –aunque proyectos como la película GAL fueron un fiasco total en taquilla-. Pero subrayan que no existe ninguna explicación lógica para que un canal encargue a externos la realización de documentales informativos o una gala sobre la violencia de género.

“Tenemos el equipo humano y el técnico, si falta algo puntual como por ejemplo una grúa para un montaje o un escenario concreto, se alquila y ya está, la productora tiene que hacer lo mismo”, explica un miembro de la plantilla de Telemadrid. “Es como si una fábrica de tornillos deja mano sobre mano a su propia plantilla y los dueños contratan más caro a la plantilla de la empresa privada de enfrente que crece a tu costa y con el perjuicio que ello supone a tu propia empresa… Y además aquí hablamos de dinero público”, denuncian.

El canal pone el dinero, el archivo y el 'sello de validez' ideológica
Se comprueba así que ETA, 11-M o los GAL fueron asuntos aireados por una empresa privada y financiados en gran medida con dinero público. En cuanto al encargo de documentales ‘informativos’ a El Mundo TV la dirección de Telemadrid incluso pone a disposición de la productora externa el material de archivo de la cadena pública, aunque especificando los minutos máximos que pueden utilizar para que no se ‘pasen’ tirando de material antiguo en el montaje final. Algunos de los encargos son especialmente llamativos por el sesgo ideológico con el que ya nacen, como la serie de cinco reportajes de 45 minutos de duración cada uno por los que se pagaron un total de hasta 249.000 euros. En el contrato se alude a ellos como “documentales de investigación” para emitir en horario de prime-time con los títulos siguientes: “Caso Bono, caso abierto” (para desmontar la supuesta agresión al exministro socialista en una manifestación de la AVT), “La ética de la muerte” (sobre el caso sedaciones, las acusaciones desmentidas por los tribunales con el que el exconsejero Lamela, ahora imputado, intentó desprestigiar al doctor Montes y en general a la sanidad pública madrileña), “Violencia en el fútbol”, “La unidad de España en peligro” e “Historia de las negociaciones con ETA”…

En el contrato final se alega que la productora ofreció el producto a Telemadrid, pero en los documentos previos que se intercambiaron miembros de la dirección para preparar el contrato se comprueba que la voz cantante sobre la temática la lleva el canal y que aludían a genéricos reportajes sobre “actualidad” para tener más margen. Incluso en las cláusulas del contrato se establece claramente que "los guiones de los documentales deberán ser entregados y autorizados por Telemadrid con la suficiente antelación". Aquí se puede ver uno de esos documentos preparatorios donde en el punto quinto figura la cláusula de 'supervisión ideológica', que fue también incluida en el contrato final.

Un documental de “actualidad” sobre corrupción: Luis Roldán
El título de los reportajes en los anteriores contratos lo dice todo y la audiencia les dio la espalda. Pero hay más detalles reveladores en el proceso iniciado en diciembre de 2006 que llevó a encargar a El Mundo TV por parte de la dirección de Telemadrid la elaboración de “siete documentales que últimamente salpican la actualidad: Roldán, Marbella, etc…”, un proyecto que nació bajo el nombre “crónica de la corrupción”. En aquellos momentos ya eran noticia por sus problemas judiciales condenados en la actualidad como el expresidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, o el exalcalde de Torrevieja Pedro Antonio Hernández por citar algunos, pero para Telemadrid la “actualidad” de la corrupción la marcaba Luis Roldán, condenado en los 90 pero que un año antes había recibido el tercer grado.

"Propaganda a precio de oro"
Al final solo se encargan cuatro documentales y de tan variada temática que uno de los asesores de la cadena advirtió de que no tenía sentido que aparecieran bajo el título genérico de documentales sobre la corrupción. De hecho la dirección resume el objeto del contrato como ‘Luis Roldán y otros tres títulos’, demostrando así lo sustancial del mismo. Los otros reportajes fueron ‘El expolio de Marbella’, ‘Ciudadanos de segunda’ (sobre discriminación del castellano en Cataluña) y ‘Prensa rosa: el acoso que no cesa’. En total cuatro reportajes con material de archivo aportado desde Telemadrid por los que El Mundo TV se embolsó 246.721,46 euros. “Propaganda a precio de oro”, advierten los trabajadores críticos con el despilfarro que se ha vivido en el ente.