Moción de censura y elecciones anticipadas. Estas han sido las dos principales exigencias de la oposición al Gobierno de Pedro Sánchez en las últimas semanas debido a las causas judiciales abiertas y su consiguiente repercusión en el tablero político. Sin embargo, ahora empieza a hablarse de una nueva iniciativa: la cuestión de confianza. El Partido Popular, con el apoyo de Vox y Junts, ha impulsado esta medida en el Congreso de los Diputados este jueves, con la que se insta al jefe del Ejecutivo a que se someta a una valoración de las fuerzas parlamentarias sobre su continuidad en La Moncloa.
Pese a que Sánchez ha reiterado en multitud de ocasiones en el último mes que su intención es agotar la legislatura en 2027, descartando un adelanto electoral antes de que la cita se produzca en los tiempos naturales que marca el calendario, las principales formaciones de la oposición vienen maniobrando para presionar al principal jefe de Moncloa a claudicar su mandato cuanto antes.
Claves de una cuestión de confianza
Ahora, con la cuestión de confianza sobre la mesa en clave parlamentaria, cabe hacerse una pregunta primordial: ¿En qué consiste, cómo se aplica y qué implica? Esta herramienta está recogida en el artículo 112 de la Constitución española y en los artículos 173 y 174 el Reglamento del Congreso. En el caso de la Carta Magna, reza así:
“El Presidente del Gobierno, previa deliberación del Consejo de Ministros, puede plantear ante el Congreso de los Diputados la cuestión de confianza sobre su programa o sobre una declaración de política general. La confianza se entenderá otorgada cuando vote a favor de la misma la mayoría simple de los Diputados”.
Esta herramienta constitucional, de corte más laxo que una moción de censura, ha de ser iniciativa del propio presidente del Gobierno y debe aprobarse en deliberación del Consejo de Ministros, por ello, la moción del PP es de petición, no de presentación de la iniciativa al no entrar en sus competencias. Al respecto, se han de tener en cuenta los dos artículos de la Cámara Baja mencionados:
“Artículo 173
El Presidente del Gobierno, previa deliberación en Consejo de Ministros, puede plantear ante el Congreso de los Diputados la cuestión de confianza sobre su programa o sobre una declaración de política general.
Artículo 174
1. La cuestión de confianza se presentará en escrito motivado ante la Mesa del Congreso, acompañada de la correspondiente certificación del Consejo de Ministros.
2. Admitido el escrito a trámite por la Mesa, la Presidencia dará cuenta del mismo a la Junta de Portavoces y convocará al Pleno.
3. El debate se desarrollará con sujeción a las mismas normas establecidas para el de investidura, correspondiendo al Presidente del Gobierno y, en su caso, a los miembros del mismo, las intervenciones allí establecidas para el candidato.
4. Finalizado el debate, la propuesta de confianza será sometida a votación a la hora que, previamente, haya sido anunciada por la Presidencia. La cuestión de confianza no podrá ser votada hasta que transcurran veinticuatro horas desde su presentación.
5. La confianza se entenderá otorgada cuando obtenga el voto de la mayoría simple de los Diputados.
6. Cualquiera que sea el resultado de la votación, el Presidente del Congreso lo comunicará al Rey y al Presidente del Gobierno”.
En este caso, el procedimiento se iniciaría con el escrito del jefe del Ejecutivo central presentado ante la Mesa del Congreso después de haber sido convalidado en el Consejo de Ministros. Posteriormente, se trasladaría a la Junta de Portavoces y, tras obtener luz verde, se convocaría un Pleno extraordinario para su debate y posterior votación de las fuerzas parlamentarias 24 horas después de su presentación a la Cámara Baja, de la que se deberá obtener mayoría simple para que salga adelante.
Escenario actual para una cuestión de confianza
Cabe recordar que allá por 2018 Sánchez maniobró con estas herramientas sobre el Gobierno popular de Mariano Rajoy, legislatura que culminó con una moción de censura que resultó exitosa.
Ahora, con estas cartas sobre la mesa, con motivo de las causas judiciales abiertas que rodean al entorno del Gobierno y PSOE, como el ‘caso Plus Ultra’ o ‘caso Leire’, así como la reciente condena del Tribunal Supremo al exministro José Luis Ábalos, han sido motivo para que el PP y otras fuerzas parlamentarias valoren medidas de presión.
El Pleno del Congreso, con los votos a favor de Vox y Junts a la moción del PP de Alberto Núñez Feijóo, ha aprobado este jueves que Sánchez se someta a una cuestión de confianza, instándole a que considere “la oportunidad de plantear una cuestión de confianza, de conformidad con la prerrogativa que le confiere la Constitución, atendiendo al carácter político, sin vinculación jurídica de la presente iniciativa”.
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