Esperanza Aguirre juega siempre a ser 'electrón suelto', personaje diferente..., a estar por encima no sólo del bien y del mal, sino también, de todos los otros políticos. Incluidos, desde luego, los de su partido. Así, por ejemplo, durante las semanas previas al inicio de la campaña electoral, estuvo sometiendo a 'público examen' a los miembros de su candidatura en el que, en una situación teatrera y no exenta de cierto ridículo, les ponía ante la peregrina situación de decir que ni habían sido, ni eran, ni pensaban ser corruptos.



Exámenes de transparencia para todos.., menos para la cabeza de cartel
En ELPLURAL.COM les hemos ido contando los detalles de algunos de esos preparados 'stripteases'
. Lo curioso es que Esperanza Aguirre se autoexcluyó del 'examen', con la peculiar explicación por boca de su portavoz de campaña de que ella "ya está elegida" (se entiende que por Rajoy), y que, después de 35 años ocupando cargos públicos, "lo que hay que saber de ella ya es público".

En realidad, no hay nada más incierto. Precisamente sobre sus ingresos y posesiones Esperanza Aguirre se mueve en un oscurantismo que resulta destacable incluso para ser miembro de un partido, el PP, en el que hay una histórica resistencia a aclarar las cuentas personales.

Cuando fue ministra, diputada y senadora, Aguirre se vio obligada a hacer declaraciones.., pero siempre se ha negado a que las mismas fueran hechas públicas. Y como tan sólo se recogen obligatoriamente en las webs de las cámaras nacionales y autonómicas desde 2011, sus 'números' no han pasado nunca por el tamiz de la transparencia.

'El Tamayazo' la llevó al notario
¿Cuánto dinero tiene? ¿Cuántas posesiones? ¿Tiene intereses en negocios? Imposible responder a estas preguntas y similares. Las explicaciones que históricamente ha ido dando ella para no responder cuando se le ha preguntado por el asunto han sido cuando menos peculiares. Por ejemplo, su seguridad: que no se supiera donde vivía en Madrid (un palacete de tres alturas propiedad de su marido, el conde de Bornos) ni en sus fincas, por ejemplo en un pueblo de Salamanca (una finca de unas 500 hectáreas).

Así las cosas, hay un sólo momento en el que la propia Aguirre se vio obligada a romper este oscurantismo.., o más o menos. Fue en el año 2003. Pocos meses después del estallido de 'el tamayazo', el escándalo de transfuguismo que obligó a repetir las elecciones en Madrid en 2002 y acabó con Aguirre en la presidencia de la Comunidad.

Entonces Rafael Simancas, el dirigente socialista, realizó una declaración pública de bienes propios y de su familia que obligó a mover ficha a los demás líderes políticos madrileños. En el caso de Aguirre se concretó en una declaración que hizo ante un notario... Eso sí, una declaración que tenía la peculiaridad de que, voluntaria como era, no estaba contralada por nadie. Es decir, exigía un acto de fe.., no sólo del notario, sino de quien la lee (se puede ver completa pinchando aquí).

Una acta notarial sin cifras...
El notario, en el encabezamiento de su acta aclaró que Aguirre presentaba ante él una copia de las diferentes declaraciones realizadas por Aguirre en sus diferentes cargos políticos hasta entonces ante el Ayuntamiento de Madrid, de 1987 y 1991; del Senado en 1996 y 2000; y del Ministerio de Administraciones Públicas, en los años 1996 a 1999, así como la escritura de herencia por el fallecimiento de su padre.

La 'declaración' eso sí, es muy frustrante como se puede ver... Porque no da prácticamente ni un dato concreto. Del 'patrimonio inmobiliario', lo que se dice es que "sólo aparece un nuevo bien adquirido, que es declarado como el cincuenta por ciento de una vivienda en Madrid". Pero ¿qué poseiones tiene Aguirre? ¿Y por qué valor? El acta notarial no lo especifica.

Lo mismo sucede en cuanto al patrimonio mobiliario. Escribe el notario que "solamente figuran a partir del año 1996, 450 acciones de una entidad cuyo objeto es la administración de fincas rústicas". Las preguntas se repiten. Pero ¿en cuánto se valoran esas acciones?



...Excepto por la herencia: 100.000 euros
... Excepto 100.000 euros para De sus depósitos y cuentas corrientes, lo único que recogía el notario era, tras examinar las copias de los documentos, que "las cantidades que aparecen declaradas presentan variaciones en los distintos años, generalmente decrecientes". Es decir, que "generalmente" Aguirre iba gastando su dinero.

En cuanto a las "obligaciones patrimoniales", lo único que aportaba el notario era que "de la documentación exhibida, resulta que en las declaraciones de los últimos años aparecen más cantidades adeudas por créditos bancarios". De nuevo, nada, ni una cifra concreta.

Tan sólo en todo el documento aparece una cantidad.., la que heredó de su padre. Dice el notario que hizo el acta que "la suma total por todos los conceptos en la que los otorgantes valoran lo adjudicado a la hija del finado, Doña Esperanza Aguirre Gil de Biedma asciende a la cantidad de NOVENTA Y NUEVE MIL CUATROCIENTOS OCHO EUROS CON TREINTA Y CINCO CÉNTIMOS (99.408,35 €)".

Y punto... Esto, tan poco concreto, es todo lo que puede saberse de la única declaración 'pública' conocida de Esperanza Aguirre en 32 años de carrera política.

Millones en bienes en cuatro provincias..., para una candidata sin ingresos actuales
A pesar de que Rafael Simancas había hecho una declaración también de bienes familiares, Aguirre evitó incluir en la suya a su marido, entonces conde de Murillo, ahora conde de Bornos, por ejemplo. Poco tiempo después de su comparecencia ante el notario la revista Interviú publicó un reportaje en el que cifraba en aquel momento, 2003, los bienes del matrimonio en 6,2 millones de euros en cuatro diferentes provincias.

Aunque su oponente, el socialista Antonio Miguel Carmona, al iniciar la precampaña hizo pública su declaración de bienes y rentas, y desafió a Aguirre a hacer lo mismo, la candidata del PP ha hecho oídos sordos.

Según han contestado a ELPLURAL.COM en fuentes de su campaña, en estos momentos Esperanza Aguirre carece de ingresos, es decir, vive de sus rentas, ya que "dejó la empresa en la que trabajaba cuando fue elegida candidata, así como sus colaboraciones en El Mundo", y tampoco percibe dinero alguno del PP como candidata.