La reciente reunión entre Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, y el presidente de Argentina, Javier Milei, en la histórica Casa Rosada de Buenos Aires, ha generado un debate inusual cuyo epicentro no ha sido tanto el contenido político del encuentro, sino un detalle de la imagen difundida tras la cita. El politólogo Antón Losada, Doctor en Derecho por la Universidad de Santiago de Compostela, ha ofrecido una de las interpretaciones más comentadas sobre lo que, a primera vista, parece un simple recorte fotográfico, pero que según él, transmite un mensaje profundo sobre la situación política actual.
La fotografía oficial de la reunión, compartida por la Comunidad de Madrid, mostraba a Ayuso junto a Milei en el Salón de los Bustos de la Casa Rosada. Sin embargo, en la versión difundida por la presidenta española no aparecía un objeto que sí mostraron las imágenes oficiales argentinas: una motosierra colocada al inicio de la mesa, símbolo recurrente del gobierno de Milei y de su retórica sobre “cortar” estructuras del Estado que considera ineficientes o excesivas.
El Gobierno madrileño ha defendido que se trató de una visita “de carácter personal” y que en ella se abordaron asuntos de actualidad internacional y el “deseo conjunto de mantener la colaboración institucional, económica y social entre Argentina y la Comunidad de Madrid”.
Pero la ausencia de la motosierra en la imagen difundida por Ayuso no ha pasado desapercibida. La discusión tras la foto ha convertido a ese objeto en protagonista de una conversación política que trasciende la anécdota visual, convirtiéndose en metáfora de las tensiones ideológicas que suscita la relación entre la dirigente madrileña y el líder argentino.
En el programa 'Mañaneros 360' de TVE, Antón Losada se ha referido a este detalle con un análisis lleno de ironía y crítica. Para el politólogo, la controversia de la motosierra ha resumido, de forma casi simbólica, la dificultad de ciertos sectores de la derecha española para definir un discurso claro y coherente. “La derecha española, lo que está demostrando con este asunto de Venezuela, es que los quitas de Zapatero y de Pedro Sánchez, y no saben qué decir. No tienen discurso, no tienen mensaje”, ha afirmado Losada al comentar la reacción ante la imagen.
Losada ha ido más allá al explicar el significado de la foto: “Es una especie de reboot del clásico juego ‘dónde está la bolita’. Ahora el juego es ‘dónde está la motosierra’. Si estaba o no estaba en la fotografía”, ha explicado, sugiriendo que la ausencia del objeto podría leerse como un intento de Ayuso por desvincularse de la contundente simbología de Milei.
Para el analista, la motosierra representa más que un simple accesorio decorativo: simboliza el estilo de gobierno de Milei, orientado a recortes drásticos y reformas profundas, especialmente en materia económica y del gasto público. Y, en ese sentido, Losada ha interpretado que Ayuso quiso apropiarse de la foto con el líder argentino, pero evitando el mensaje más radical que él encarna: “Quieres la foto Milei, pero, al mismo tiempo, no quieres la foto con la motosierra”, ha señalado. "Es el querer apuntarte a algo sin saber muy bien a lo que te estás apuntando. Cuando te apuntas, resulta que hay una motosierra encima de la mesa. Entonces, quieres quitarla porque no quieres que tus votantes te vean como la señora de la motosierra que se va a dedicar a cortar servicios públicos", ha sentenciado.
Este comentario también ha enlazado con la agenda política de la reunión, en la que se abordaron temas de actualidad internacional, como la situación en Venezuela —tema que ha servido de referencia para posicionamientos ideológicos de ambos dirigentes— y la importancia de reforzar la colaboración entre Madrid y Argentina. El encuentro en Buenos Aires es el tercero entre Ayuso y Milei en un periodo de año y medio. El primero tuvo lugar en junio de 2024, cuando Ayuso impuso a Milei la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid en la Real Casa de Correos. Un año después, coincidieron en el Madrid Economic Forum, y ahora se reúnen de nuevo en la capital argentina, reforzando una relación que varios analistas interpretan como estratégica tanto a nivel personal como político.