Bien sea por expulsiones decididas en la hermética cúpula del partido o por salidas voluntarias, cada vez son más las figuras que dejan de formar parte de Vox y que, lejos de marchar en un silencio que no deje lugar a polémicas, cruzan la puerta cantando las intimidades de la formación y sus más controvertidas actividades internas. No solo eso, sino también poniendo en duda la regularidad de muchos de sus procesos y llamando a echar un vistazo al beneficio económico que algunos están obteniendo. 

José Ángel Antelo ha sido el último en hacerlo, comunicando esta misma mañana su decisión de darse de baja de Vox y retirar el recurso de alzada presentado contra su suspensión cautelar como miembro del Comité Ejecutivo Nacional. Ha sido este un movimiento que ha realizado, tal y como ha remarcado, al considerar que el partido "ha dejado de ser una alternativa política real para España".

Previamente a Antelo, en los últimos años, varias figuras relevantes de Vox han abandonado el partido denunciando autoritarismo interno, opacidad financiera y purgas. La más conocida fue Macarena Olona, que acusó a la dirección de haber “entrado en el sistema” y señaló transferencias millonarias de dinero público hacia la Fundación Disenso, vinculada a Santiago Abascal. También Iván Espinosa de los Monteros rompió con la cúpula denunciando falta de democracia interna, concentración de poder y “entramados opacos” alrededor del partido. En 2026 lideró un manifiesto exigiendo un congreso extraordinario y reglas transparentes.

Por su parte, Magdalena Nevado definió Vox como “un club de intereses personales” marcado por sectarismo y malas formas. Además, otros exdirigentes, como Javier Ortega Smith o Juan García-Gallardo, hablaron de purgas, irregularidades económicas y enriquecimiento del entorno cercano a Abascal. 

Ahora ha sido el diputado de la Asamblea de Murcia el que ha vuelto a poner de nuevo sobre la mesa estos asuntos al comunicar su decisión de abandonar la formación. Así, era incisivo a la hora de exponer que "Vox ha dejado de ser un partido para convertirse en una sociedad limitada al servicio de cuatro personas que utilizan un proyecto político para proteger sus propios intereses".

Antelo, que se había tornado uno de los hombre fuertes de Vox al llegar hasta el Comité Ejecutivo Nacional y habiéndose tornado uno de los rostros más protagonistas de los sucesos de Torre Pacheco el pasado año, sale del partido denunciando el "desmantelamiento interno" de la formación, la "expulsión constante del talento" y la deriva "estatista y alejada de los principios fundacionales" que, a su juicio, atraviesa la formación.

No solo eso, sino que también lamentaba la falta de autocrítica dentro de la dirección nacional del partido tras los resultados y expectativas electorales en territorios como Castilla y León o Andalucía. Asimismo, ha afirmado que no va a votar a Vox y que tampoco lo hará su entorno.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

 

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora