Los motores empiezan a rugir en Aragón. Quedan tan solo 25 días para que se abran las urnas en la segunda comunidad autónoma gobernada por el Partido Popular (PP) que adelanta consecutivamente las elecciones ante la imposibilidad de aprobar un proyecto de presupuestos. En el caso de Aragón, este anticipo de los comicios se produce tras el bloqueo de la ultraderecha y el desprecio de Jorge Azcón a la mano tendida por el PSOE y su candidata, Pilar Alegría, para sacar unas cuentas adelante. Desde que la portavoz y exministra de Educación abandonó el Ejecutivo ha centrado todos sus esfuerzos en recorrer los 731 municipios aragoneses, la gran mayoría de ellos olvidados por el gobierno de Azcón y acusados por la despoblación.
La candidata del PSOE, muy activa en redes sociales, ha abogado por una precampaña próxima que escuche personalmente los problemas de los ciudadanos a los que aspira a representar y solo participará en grandes mítines al final de la campaña que arrancará el próximo 23 de enero. Por su parte, el presidente Azcón ha optado por una notable presencia en medios de comunicación regionales, autonómicos y nacionales (al contrario que su homóloga extremeña, María Guardiola) a la espera del pistoletazo oficial. Ambos candidatos participarán en un careo el 26 de enero en la radiotelevisión pública aragonesa y en el debate fechado para el 2 de febrero.
La presencia territorial de Vox se reduce al hiperliderazgo de su presidente, Santiago Abascal. Sus candidatos autonómicos quedan rezagados a la penumbra y siempre están refrendados por la presencia de Abascal, como se puedo experimentar en la reciente campaña extremeña. Durante un acto, Abascal dejó un reguero de insultos y ataques a las instituciones y a los responsables políticos. Este martes la víctima ha sido la candidata del PSOE, a la que el líder de extrema derecha ha querido ofender mientras criticaba a Pedro Sánchez, a quien ha acusado de “poner una mujer objeto de candidata” en la comunidad.
Abascal ha hecho esta afirmación en un acto público en Utebo (Zaragoza), el segundo de la jornada tras otro por la mañana en Calamocha (Teruel). En la localidad zaragozana, el presidente de Vox ha centrado sus diatribas en clave nacional. Ha centrado sus ataques en la figura del presidente del Gobierno, “una amenaza para España, un traidor, un mentiroso y un corrupto”, ha afirmado.
En un momento, el líder de Vox ha criticado “el feminismo de Pedro Sánchez”. “¿En qué consiste? ¿En que aumenten las violaciones en España? O ¿en colocar a una mujer objeto de candidata en Aragón? Porque en eso consiste, en poner una mujer. Y con eso ya son feministas”, ha atacado.
“Mientras tenemos esa amenaza en La Moncloa, tenemos un problema que se llama Feijóo y el PP, que no son capaces de combatir a la mafia, lo dicen, nos convocan a una manifestación, pero a la primera de cambio se van al palacio de La Moncloa”, ha señalado en alusión a la reunión del próximo lunes que mantendrán Feijóo y Pedro Sánchez.
Los populares –ha continuado– “son incapaces de derrotar a la mafia de Pedro Sánchez” porque “han caído en la estafa del bipartidismo porque en realidad no hay diferencia entre ellos, pactan las políticas en Bruselas y luego aquí hacen como que se pelean”.
Alegría y Sánchez han reaccionado a través de sus redes sociales arremetiendo contra el “machismo” y la “misoginia” de Abascal y de quienes se ocultan tras el “ruin y cobarde anonimato digital”. “Hoy me ha tocado a mí (…) es un espanto”, ha dicho Alegría. Además, la candidata socialista ha afirmado que, “si quería provocar aplausos, parece que no lo ha conseguido” porque se produjo un “triste y vergonzante silencio” que demuestra que “sus votantes son más sensatos que él”. “Las caras fueron un poema”, ha espetado.
“Frente al machismo y el odio de la ultraderecha, más igualdad, más respeto y más democracia. España es mucho mejor que sus insultos”, ha compartido Sánchez en su perfil de X.
Además, Alberto Núñez Feijóo ha anunciado que espera que "el PSOE saque su peor resultado en unas elecciones autonómicas en territorio aragonés" y que "mantendrá una relación de respeto con Vox" en una entrevista concedida a El Programa de Ana Rosa.