España

El accidente de tren y "lo sencillo de decir que ha sido un fallo humano": "Las condiciones de trabajo no son las óptimas"

Los sindicatos afean al Gobierno el señalamiento de los operarios del Centro de Regulación de Circulación

Centros de Regulación de Circulación (CRC) de Chamartín (Madrid). EPArchivo.
Centros de Regulación de Circulación (CRC) de Chamartín (Madrid). EPArchivo.

Apenas había transcurrido una hora del trágico accidente sucedido este miércoles entre un AVE y un Iryo que se dirigían de Madrid a Sevilla, y que por el momento ha dejado 68 fallecidos y decenas de heridos, y fuentes del Gobierno ya apuntaban a un "error humano”. La investigación todavía no había comenzado y los responsables políticos ya buscaban un culpable, que encontraron en el Centro de Regulación de Circulación (CRC) de Atocha. Horas después, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Oscar Puente, señalaba directamente a los trabajadores de este servicio.

Entrada la noche, cuando los operarios todavía seguían realizando los trabajos de rescate, los audios de las conversaciones mantenidas entre los operarios de Adif y los maquinistas implicados en la colisión por alcance ya estaban en los medios de comunicación. El trabajador, quien parece dar indicaciones incorrectas, era arrojado a los pies de los caballos en una estrategia que aparenta querer levantar una cortina de humo sobre la sucesión de fallas, últimamente más comunes en el sistema ferroviario, que están detrás del fatal desenlace.

El sistema de seguridad LZB falló y, a partir de ahí, se activaron una serie de protocolos que es evidente que no han funcionado. El operario pudo cometer un error, si así lo acaba esclareciendo la investigación, pero un individuo no puede cargar sobre sus espaldas la gestión vital de todo un sistema. “Lo sencillo es decir que ha sido un fallo humano, pero detrás hay más cosas”, ha afeado Rafael González, portavoz del Sindicato Ferroviario, en una entrevista concedida este jueves a la Cadena Ser.

“No podemos en el siglo XXI tener cuestiones como la seguridad ferroviaria pendientes de si hay un fallo humano y que no haya detrás algo de respaldo que garantice que, de haberlo, hay un medio técnico que lo evita”, has añadido. Asimismo, pretender analizar la actuación de un trabajador aislando el análisis de sus condiciones laborales y de la situación del servicio es, cuanto menos, injusto. Y más si, como ya se ha conocido, estos parámetros están muy lejos de ser correctos.

“Hay problemas en los CRC con el número de personas que están trabajando, con una alta rotación en las bandas de regulación (líneas desde donde se regula el tráfico ferroviario) y con un alto nivel de estrés”, ha denunciado el representante del Sindicato Ferroviario. “En una banda donde debería haber dos personas trabajando solo tenemos una por la falta de personal, la rotación entre las distintas bandas impide que la gente se haga de una manera ordenada con la rutina diaria de la circulación”, ha detallado, antes de sentenciar que “las condiciones de trabajo no son las óptimas”.

Resulta más sencillo cargar la responsabilidad a uno o varios trabajadores, pero González reclama “pararnos a pensar si los protocolos que tenemos para circular en condiciones degradadas son los adecuados y si son suficientemente garantistas para evitar que, cuando ocurre un problema, no tenga lugar un accidente”. “A la vista de los audios, parece que no”, ha lamentado. “Hay que revisar los protocolos y garantizar que la transmisión de las informaciones en los dos sentidos es correcta”, ha reclamado, poniendo la vista en el futuro y huyendo de la quema de brujas.

El Sindicato de Circulación Ferroviario (SCF) apunta en la misma dirección y denuncia que los operadores tienen que atender a todos los maquinistas que llaman a la vez al centro para ver qué ocurre, como sucedió este miércoles. En este sentido, dejan claro que lo que falla es el sistema de protocolos y, sobre todo, las cargas de trabajo con las que afrontan cada día los operarios.

Tensión y fatiga laboral advertida

Lo cierto es que esta situación de los trabajadores fue comunicada hace meses a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF). El propio coordinador del Sindicato de Circulación Ferroviario, José Carlos Gutierrez, envió una carta al director del organismo público responsable de la seguridad, Pedro María Lekuona, en la que alertaba de la “fatiga” del personal y de los extenuantes tiempos de trabajo. La misiva fue remitida el pasado 6 de mayo, años después de la primera (2021), y en ella se denunciaba la falta de descanso del personal.

“La realidad es que cuando hay incidencias de personal, automáticamente se suprime el personal asignado para estos descansos”, recoge la carta desvelada por El Mundo. “Las cargas de trabajo son horrorosas”, expone secretario de Seguridad en la Circulación del SCF, quien también denuncia que trabajadores con apenas un año de experiencia están “dando prácticas a los nuevos”. “Es una barbaridad”, apunta.

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