A Mariano Rajoy le sigue cayendo encima fuego amigo, aún más desde el escándalo Rato. En ABC, Isabel San Sebastián afirma que el presidente “tiene los días contados” y que el PP “está a punto de entrar en descomposición”, mientras Curry Valenzuela airea el malestar de dirigentes del partido con la actuación del Gobierno en el caso del exministro de Economía de Aznar. En El Mundo, Luis María Anson habla “de las oscuras andanzas por los salones monclovitas y los pasillos genoveses”.

Su cabeza, el tributo exigido por Ciudadanos
Para Isabel San Sebastián, Rajoy está en su final, tiene los días contados más de lo que imagina. Está “obsesionado con los marcadores económicos que le impiden la visión de un bosque llamado España y un partido que está a punto de entrar en su descomposición”. Y no ve que “su cabeza bien podría ser el tributo de limpieza exigido por Ciudadanos a cambio de un apoyo ineludible”.

Tiburones populares
“Los tiburones de esta charca [en el PP] ha olfateado sangre. Varias hileras de dientes se afilan para morder, empezando por los más cercanos… Si yo fuera Núñez Feijóo me guardaría las espaldas”, escribe San Sebastián.

Génova vs Moncloa
En el mismo diario, Curry Valenzuela, en un artículo titulado “PP contra Gobierno”, asegura que en Génova, su capitanía, “no puede estar menos de acuerdo” con la gestión que ha hecho el Ejecutivo del caso Rato. “La campaña destrozada”, “desconcierto”, entre los candidatos a las próximas elecciones de mayo.

“La plana mayor del PP es crítica con el Gobierno por haber destapado el escándalo de Rato a un mes de las elecciones e, igualmente, por cómo se manejó desde el Ejecutivo el asunto de su detención”, asegura la periodista, con hilo directo con Génova.

“Ha sido un mazazo para el partido… La manera tan escandalosa como se llevó a cabo la detención sólo ha servido para amplificar la imagen, falsa, de que el PP es un partido lleno de corruptos”, dice un dirigente popular, citado por la columnista.

El linchamiento se preparó en pasillos genoveses y salones monclovitas
En El Mundo, Luis María Anson espera que alguien desenmascare “las oscuras andanzas por los salones monclovitas y las desbocadas correrías por los pasillos genoveses que han desencadenado el linchamiento” de Rato.

“Se ha escuchado en las filas populares como un frotarse de manos cainitas con la satisfacción de enmascaradas venganzas y viejas navajas cachi-cuernas”, añade Anson, que sale en defensa de la presidenta del PP madrileño y su delfín. "En el partido están colaboradores y amigos, pero también “los verdaderos enemigos ... que se lo cuenten a Esperanza Aguirre” o a “Ignacio González”.

¡Cuidado, Rato puede derribar el templo popular!
Anson advierte, sin embargo, que puede llegar algún día “la venganza” de Rato, que, “según dicen los enterados, puede derribar las columnas del templo y que la techumbre caiga sobre los populares”.