El Ayuntamiento de A Coruña, donde gobierna el PP por primera vez desde 2011, actuaba como "una agencia de empleo" para colocar a familiares, amigos y afines al partido en servicios públicos gestionados por la empresa privada Vendex, investigada en el caso Pokemon. Según la instrucción de este caso en manos de la jueza Pilar de Lara, están implicados el alcalde, Carlos Negreira, y otros cargos del Consistorio.

Correos electrónicos y grabaciones telefónicas
Correos electrónicos de Negreira y el primer teniente de alcalde, Julio Flores, intervenidos por orden de la jueza, además de conversaciones grabadas de estos políticos confirman sus gestiones para que familiares o personas de su confianza fueran contratadas por Vendex. El ayuntamiento funcionaba como toda una “agencia de colocación”, apunta la jueza.

El teniente de alcalde intercedió por 46 personas
Algunos de esos correos revelan que Flores, imputado en el caso Pokemon por el amaño de un contrato público, pide al delegado en Galicia de Vendex la contratación de personas y le envía el currículo de las mismas, según adelanta El País. Flores habría intercedido para la contratación de 46 personas en servicios públicos gestionados por el grupo empresarial.

Según la investigación, hay una “relación directa entre la consecución de contratos públicos y la contratación de personas”. Estos favores, añade la jueza, servía al grupo empresarial para ser el favorito en los concursos públicos.

La jueza De Lara explica en su auto que los contratados se “convierten prácticamente en funcionarios”, ya que pasan a ser personal subrogado en las siguientes concesiones” al grupo empresarial.