La mágica época navideña ha llegado a su final. Con ella se despiden los cánticos villancicos, los turrones más deliciosos, las interminables tardes de compras y las vacaciones de los más pequeños. Sin embargo, hay algo que no termina durante los meses de enero y febrero: las ganas de disfrutar de la nieve en España. Y es que, aunque el frío puede hacerse pesado durante este tiempo, la ilusión y la esperanza de ver caer copos totalmente blancos con los que construir graciosos muñecos de nieve, desatar guerras con amigos y familiares para ver quién acaba más cubierto de nieve helada, o disfrutar de una jornada de esquí seguida de un buen chocolate caliente, siguen muy presentes.
En España, cuando se piensa en nieve, es habitual imaginar estaciones de esquí o cumbres altas durante episodios concretos del invierno. Sin embargo, lo que poca gente sabe es que existe un pequeño pueblo donde la nieve no es algo excepcional, sino una presencia constante que forma parte de la vida cotidiana de sus habitantes. El nombre que aparece una y otra vez cuando se analizan los datos de nieve en el país es Llánaves de la Reina. Esta pequeña localidad pertenece al municipio de Boca de Huérgano, en la provincia de León. Situada a 1.420 metros de altitud, muy cerca del límite con Cantabria, está considerada el pueblo donde más nieva de España, según los registros meteorológicos.
Este enclave se encuentra en una de las zonas de montaña más espectaculares del norte peninsular, lejos del bullicio de las grandes ciudades y rodeado de naturaleza en estado puro. Se trata de un lugar donde el invierno marca los tiempos, los paisajes e incluso la forma de relacionarse con el entorno. Allí, ver tejados cubiertos de blanco durante semanas es lo normal, y no la excepción.
59 días de nieve anualmente
Con apenas una decena de habitantes censados, Llánaves de la Reina es uno de esos pueblos que parecen detenidos en el tiempo. Su reducido tamaño y su ubicación, a tan solo cinco kilómetros del puerto de San Glorio, lo colocan en una posición privilegiada —y a la vez exigente— frente a los temporales invernales. Cada frente frío que entra desde el Cantábrico encuentra aquí un escenario perfecto para descargar nieve persistente.
Llánaves de la Reina. Foto: Ayuntamiento de Boca de Huérgano. Salvador G.
No es raro que durante el invierno las calles queden cubiertas por un manto blanco durante días o incluso semanas. Uno de los datos que refuerzan la fama de Llánaves de la Reina es su media anual de días con nieve. Según los registros, el pueblo acumula alrededor de 59 jornadas de nieve al año, una cifra muy superior a la de la mayoría de localidades españolas.
Hay inviernos especialmente duros que han elevado aún más esta estadística. Durante la temporada 1993-1994, por ejemplo, se llegaron a contabilizar 86 días con el suelo cubierto de nieve, un registro que consolidó su posición como uno de los puntos más nevados del país.
Este comportamiento climático se explica por su localización entre los Picos de Europa y los Montes de San Glorio, muy cerca de cumbres como Peña Prieta, que alcanza los 2.536 metros de altitud. Estas montañas actúan como una barrera natural que retiene la humedad y favorece la formación de nevadas frecuentes y abundantes.
Rutas y senderismo durante todo el año
Aunque el invierno es el gran protagonista, Llándaves de la Reina no es solo un destino para los amantes de la nieve. Todo su entorno forma parte del Parque Regional de los Picos de Europa, una de las áreas protegidas más extensas y espectaculares del norte de España.
Desde el pueblo parten rutas hacia lugares como el valle del Boquerón o el collado de Llesba, donde se encuentra el conocido Monumento al Oso, una escultura de piedra blanca con impresionantes vistas hacia Fuente Dé. También destacan las rutas hacia el Pico Coriscao, de 2.235 metros, desde el que se obtienen panorámicas únicas del valle de Liébana, los Picos de Europa y los Montes de San Glorio.
En dirección a León, el paisaje se encajona en el desfiladero de la Hoz, un paso estrecho y espectacular donde aún se conservan restos de un antiguo balneario de aguas sulfurosas, hoy en desuso, que recuerda el pasado termal de la zona.
Para dar por concluido este espectacular recorrido, no podemos olvidarnos de pasar por la gran cascada del pueblo, donde en invierno el agua probablemente esté congelada, pero en los días más veraniegos del año grabarás en tu mente una imagen espectacular.
Cascada en Llánaves de la Reina. Foto: Ayuntamiento de Boca de Huérgano
Otros pueblos de León donde la nieve es protagonista
Aunque Llánaves de la Reina encabeza muchos rankings, no es el único lugar de la provincia de León donde el invierno se vive con intensidad. La Cueta, en el municipio de Cabrillanes, es el pueblo más alto de la provincia, con 1.442 metros de altitud, y registra también importantes nevadas cada año.
Finalmente, otro ejemplo es Isoba, en Puebla de Lillo, situado por encima de los 1.200 metros y con un elevado número de días de nieve durante el invierno. Todos ellos forman un eje montañoso donde el frío y la nieve no sorprenden a nadie y donde el invierno se convierte, año tras año, en una postal permanente.
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