Ayer, Rajoy contó con el refuerzo de 545.805 votos más que los obtenidos por su partido hace casi cuatro años. Con tan escaso crecimiento, los populares, no obstante, barrieron literalmente a Alfredo Pérez Rubalcaba. Cosecharon 186 escaños. Es decir, disponen de una amplísima mayoría absoluta. La fidelidad de los simpatizantes, votantes y militantes de la derecha es, como puede verse, extraordinaria. Lo contrario, por cierto, de lo que le sucede con frecuencia a la izquierda.

La segunda legislatura
Durante la segunda legislatura de Zapatero, el PSOE ha ido perdiendo nada más ni nada menos que cuatro millones largos de votos. Cada día, más. Unos se fueron a la abstención. Otros recurrieron al partido de Rosa Díez. Aquellos se acercaron claramente a IU y despreciaron el denominado voto útil. Éstos se cambiaron de chaqueta y respaldaron al PP.

El principal azote
La crisis económica y los cinco millones de desempleados han sido el principal azote del PSOE y uno de los mejores regalos -gratis total- que ha recibido Rajoy. Los estrategas de Génova 13 acertaron, de acuerdo con sus intereses partidistas, en plantear que el culpable de la crisis era Zapatero. Había que buscar un cabeza de turco y encontraron de pronto la del presidente del Ejecutivo. Una vez diseñada la operación parados, los voceros genoveses la publicitaron intensamente, día a día, mes a mes, año a año para sacarle el máximo provecho mediático posible. Y como era verdad que los desempleados existían y eran de carne y hueso, los propagandistas populares tuvieron muchísima suerte.

La rabia de la desesperación
La indignación de los ciudadanos –expresada por algunos a través del 15-M y otras movilizaciones- se multiplicó con razón evidente y con la rabia de la desesperación. Y, mientras, el Gobierno no supo, o no pudo, volcarse visiblemente en el rescate de los desempleados. Los cinco millones de parados explican, en buena parte, esos cuatro millones más o menos de votantes socialistas que han abandonado al PSOE y que ayer contribuyeron a hundirlo.

Con especial énfasis
Hemos dicho estos días, con especial énfasis y desde ELPLURAL.COM, que el PSOE –antes Zapatero, luego Rubalcaba- no tiene quien le escriba. Lo ratificamos más todavía a partir de la impresionante debacle del 20-N. El poder mediático del PSOE es de una indigencia monumental en comparación con el despliegue de la caverna periodística popular. ¿Ha de ir la dirección actual del socialismo -por ello y por otras razones- al desaguace? ¿Quiénes son las alternativas? ¿Es tan difícil hacer un estado mayor del PSOE que vertebre a las diversas corrientes que hay en el partido y lo intente potenciar no con palabras, sino con hechos?

Desde la oposición
El Gobierno del PP debe ser fiscalizado democráticamente desde la oposición. O sea, sobre todo, desde el PSOE. Hay que buscar aliados en IU y presionar con eficacia a la derecha. La labor es ardua para quienes dirijan el cuartel general socialista. Pero o se lo toman en serio, y muy serio, o no saldrá el PSOE con facilidad del pozo en el que ha caído.

Enric Sopena es director de ELPLURAL.COM