Tampoco debe de desconocer vuestra Majestad que la salvaje crisis que nos atenaza no es algo nuevo y descubierto tras los resultados de las elecciones del 20-N. Vos debéis de saber igualmente que esta crisis inunda los países del euro; que manifestó sus inicios en la quiebra del holding estadounidense Lehman Brothers, y que ha sido potenciada por todos los medios neoliberales en un intento más de ahogar a los países más pobres y relanzar el capitalismo más feroz.

Igualmente, Majestad, no deberíais ignorar la desleal utilización del hecho económico global por parte del Partido Popular, ahora en el poder de toda España. Ha ejercido este Partido la más miserable oposición en temas de Estado desde el mismo momento en que las urnas decidieron que fuera un Gobierno Socialista el responsable de este país. Se le acusó de mantener una connivencia continuada con ETA; se le responsabilizó de ser el culpable de la crisis económica que en España estamos sufriendo, y con el hábil discurso goebbeliano de reiterar incansablemente las más burdas mentiras crearon un clima de desasosiego tal que consiguieron convencer a gran parte de la ciudadanía de que la 'salvación' se hallaba única y exclusivamente en Mariano Rajoy.

Y los frutos de tal propaganda vieron la luz en las recientes Elecciones Generales. Y es ahora cuando se niega lo tantas veces reiterado anteriormente: la solución a la crisis no la puede dar ni Mariano Rajoy ni todo el PP en su conjunto. Resulta que es necesaria la ayuda de todos, partidos políticos y ciudadanos, para salir de esta crisis. Se exige en estos momentos lo negado tantas y tantas veces.

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