La gente estamos hartos del empecinamiento de Rajoy. Y la reacción de este, ante el descontento social, podría haber sido el replantearse la situación y procurar la rectificación de las acciones gubernamentales que la ciudadanía rechaza. Pero en lugar de ello su rebote es la represión en toda regla: se amenaza incluso el expresar el descontento. La postura canalla de esta gentuza que manda pretende imponer la ley del silencio, cercenar la libertad de expresión.

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