Se trata de un fenómeno meteorológico. Su nombre es, de hecho, acrónimo de “depresión aislada en niveles altos”. La semana pasada, según ha explicado Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), llegó a la Península por el golfo de Cádiz, y dejó chubascos, tormentas e inestabilidad en gran parte del territorio, haciendo aún más lluviosa la primavera que estamos teniendo. En los próximos días, las predicciones indican que no vamos a librarnos de ella, pues el embolsamiento de aire frío volverá a bajar para situarse de nuevo en la Península. Así que vayamos familiarizándonos con lo que implica.

La DANA consiste es un embolsamiento de aire frío que ocasiona lluvias torrenciales, bajada de temperaturas y fuertes rachas de viento. Es una borrasca tradicionalmente conocida como gota fría.

En la atmósfera hay intensas corrientes de aire que se mueven de oeste a este a unos 9.000 metros de altura, rodeando a la tierra. Son las llamadas jet streams o corrientes en chorro. Existen diferentes tipos, uno de ellos es el "chorro polar", que limita un cinturón en latitudes medias como la nuestra. Por encima, hacia el Polo Norte, el aire es más frío, y por debajo, más cálido. Al moverse, a veces sufre ondulaciones, y en ocasiones lo hace tanto que acaba aislando una parte de esta circulación, en una bolsa que es más fría que el aire que le rodea, y acaba por descolgarse hacia latitudes más bajas.El calor y la humedad acumulados en las capas bajas choca con el frío de las capas altas, produciéndose fuertes tormentas y aguaceros. Es el mismo proceso que ocurre cuando sacamos una lata de refresco de la nevera y rápidamente se forman gotitas sobre ella.