Desde 1990, las muertes derivadas de complicaciones en los embarazos o en los partos se han reducido considerablemente. Cerca del 44%. Eso quiere decir que si en aquellos inicios de la década de los 90 unas 532.000 mujeres fallecieron por esta causa, en 2015 - 2017, la cifra se redujo a 303.000, de acuerdo con datos publicados por la ONU, en concreto por un estudio realizado por varios organismos especializados en salud, y por el Banco Mundial. Así, hoy se producen 216 muertes por cada 100.000 nacimeintos, mientras que en 1990 eran 385 los fallecimientos por cada 100.000 nacimientos.

África subsahariana, la más afectada

De acuerdo con el mencionado informe, cerca del 44 % de las muertes maternas se han producido en países en desarrollo, y el 66 % en África Subsahariana, la región más pobre del mundo, que no bostante registró un descenso del 45 % de mortalidad materna entre 1990 y este año, pasando de un ratio de 987 a 546 muertes por cada 100.000 nacidos vivos en este periodo.

Asia, el mayor progreso

Asia Oriental fue, por su parte, la región que mayor progreso representó. Allí el ratio cayó de 95 a 27 fallecimientos por cada 100.000 nacidos vivos, lo que comporta una reducción del 72 %.

Reto futuro

El reto que ahora ha declarado la ONU tener por delante ses reducir el ratio de muertes maternas a 70 por cada 100.000 nacidos vivos en todo el mundo, lo que exigiría triplicar el ritmo de progreso del último cuarto de década. Si esa categoría de muertes se redujo en un 2,3 % anual entre 1990 y 2015, a partir del próximo año el ritmo de mejora anual tendrá que ser del 7,5 % a partir de 2016 y durante los próximos quince años.