El tiempo corre en Extremadura, donde, tras las elecciones del pasado mes de diciembre, se vive un bloqueo institucional ante la ausencia de Gobierno. Por ello, en los últimos días, su presidenta en funciones, María Guardiola, ha comenzado a mostrarse dispuesta a dialogar con Vox. Los de Bambú saben que tienen la sartén por el mango, por lo que también empiezan a realizar sus peticiones. Entre ellas, la formación liderada por Santiago Abascal ha solicitado la dirección de Informativos de la televisión pública de la región, arrancando así su 'operación lanzallamas' contra las televisiones públicas.
Canal Extremadura parece estar en el punto de mira de Vox, según ha informado OkDiario, quien asegura que el partido ha "reclama el control de la dirección de los informativos de Canal Extremadura", además de "una vicepresidencia del Gobierno autonómico y dos consejerías" para respaldar a la candidata del PP el próximo 3 de marzo.
Vox da así un primer paso en sus pretensiones de manejar el relato de las televisiones públicas. Aunque este movimiento supondría el control de un ente de radiotelevisión regional, la formación ya ha lanzado múltiples avisos en distintas ocasiones a escala nacional, poniendo sobre la mesa sus "lanzallamas", "motosierras" y, recientemente, "bomba atómica".
El primero en sacar a relucir las pretensiones de conquista fue el diputado de Vox Manuel Mariscal Zabala en una Comisión de Control a RTVE. Fue el 25 de septiembre de 2025, día en el que llegaron a asegurar que el mismo José Pablo López, presidente de la televisión pública, "será despedido fulminantemente" si llegan al Gobierno.
El diputado extendía sus amenazas a otros rostros reconocidos de la cadena: "En Vox estamos hartos de que los presentadores, tertulianos de RTVE y el presidente insulten y se rían de los españoles. Están hartos de ver cómo en sus varios aumentan las agresiones mientras ustedes dicen que la delincuencia está bajando en España, como dijo Javier Ruiz (...) Los españoles están hartos de ver cómo dedican horas y horas a conflictos miles de kilómetros de nuestro país mientras ocultan los problemas reales de nuestro país. Los españoles están hartos de ver cómo no llegan a final de mes, mientras en RTVE siguen contratando a presentadores y tertulianos. Están hartos de cómo se insulta a los que criticamos al Gobierno. Están hartos de ver la sonrisa de Javier Ruiz, Jesús Cintora y Silvia Intxaurrondo. Sí, sonríen porque se están llenando los bolsillos a manos llenas mientras insultan, manipulan y mienten", exponía.
Mariscal, en nombre de la ciudadanía, defendía a ultranza que "los españoles están hartos de ver cómo no llegan a final de mes, mientras en RTVE siguen contratando a presentadores y tertulianos", así como de que se "insulte a los que criticamos al Gobierno". Así, sin siquiera titubear, amenazaba asegurando que "el último que ríe, ríe mejor, y el último que va a reír es el pueblo español cuando Vox llegue al Gobierno y le despida a usted y despida a todos los que he citado".
Como colofón final, era aún más explícito: "Nosotros sólo tenemos una duda, si entramos en RTVE con motosierra o lanzallamas". Pese a que sus palabras generaron un gran revuelo dado el grado de las amenazas públicas, Vox no solo no se retractó, sino que se reafirmó cinco días después a través de sus redes sociales: "¡Claro que hay que entrar con motosierra y lanzallamas a RTVE!".
Recientemente, otro de sus diputados, José María Figaredo, era preguntado por si Vox mantenía esta postura cincos meses después. De nuevo, desde el partido de ultraderecha elevaban la oferta y ponían sobre la mesa un nuevo armamento: "Le mejoro la apuesta, en televisión española hay una banda de ladrones. No hay que entrar con lanzallamas, hay que entrar, peor aún, con una bomba atómica".
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