Este martes, el Consejo de Ministros aprueba el pacto alcanzado entre el Gobierno y Podemos para la regularización extraordinaria de migrantes en nuestro país a través de real decreto. Este acuerdo ha contado con el rechazo de PP y Vox, que lo han utilizado para volver a arremeter contra el Ejecutivo Nacional. Desde Génova han hablado de un "efecto llamada", por lo que Silvia Intxaurrondo les reprochaba tener la "cara tan dura" recordándoles las Golden Visa.
Las Golden Visa se aprobaron por el Gobierno del PP en 2013 tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y permitían obtener el visado de residencia a extranjeros no comunitarios a través de la compra de inmuebles de más de 500.000 euros en España. El actual Ejecutivo puso fin a este mecanismo en abril de 2025 con la entrada en vigor de la Ley Orgánica de eficacia del Servicio Público de Justicia.
Desde La Hora de La 1 debatían sobre las distintas reacciones a la regularización de 500.000 migrantes, que implicará a las personas que estén residiendo en España antes del 31 de diciembre de 2025, tal y como ha confirmado María Jesús Montero.
Mientras que desde Vox han hablado de "invasión", desde el PP se han referido a un "efecto llamada". Por ello, Silvia Intxaurrondo ha retratado la hipocresía de Génova recordando las Golden Visa: "Creo que hay espectadores que pueden estar preguntándose cómo hay gente que tiene la cara tan dura porque la Golden Visa, yo no sé si recuerdan lo que era. Era una forma de comprar la residencia en España a golpe de talonario. Un extranjero llegaba y se compraba casa y tenía la residencia", explicaba.
Entonces, planteaba: "¿Ahí no hay teoría del gran reemplazo si viene de fuera?", retratando a los populares. "Los espectadores dirán: ‘oiga, si yo me acuerdo cuando este Gobierno puso fin a la Golden Visa’, que era la estrategia de decir mira yo me compro una casa a tocateja y ya me dan la residencia en España. Esos no reemplazan, ¿no?", proseguía.
Desde plató, algunos colaboradores apuntaban a que la reacción de PP o Vox se suele atribuir a una cuestión de racismo, cuando lo que denota es "aporofobia": "La cuestión no es tanto el odio al migrante, sino a los migrantes pobres. Con los migrantes ricos no se plantean estas preguntas, al revés, tienen todos los beneplácitos".
Intxaurrondo era aún más concisa con los datos: "Un extranjero venía aquí con medio kilo, con 500.00 mil euros como mínimo, entonces hacían la solicitud, que se tramitaba por una ley especial, y le concedían permiso de residencia, permiso de trabajo en España y permiso de trabajo en el área Schengen". "España es una fortaleza, pero sobornable", apuntaba otro colaborador.
Para concluir, la presentadora lanzaba un alegato en defensa de los migrantes: "Cuando un migrante viene y se regulariza, tiene derechos y tiene deberes. Tiene que aportar como todos. A partir de ahora van a contribuir 500.000 personas más. No sé a quien le puede parecer esto mal más que a aquellos que sean extremistas de extrema derecha que se vean movidos por motivos racistas que en ningún momento les hicieron cambiar su opinión sobre las Golden Visa".
"Bienvenidos los migrantes que vienen a aportar y que aportan ya mucho pero que mucho talento a este país. Tienen derecho a tener reconocidos sus derechos", finalizaba.
Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes
Síguenos en Google Discover