El Festival de Eurovisión ha vuelto a estar muy presente en la nueva sesión de la Comisión Mixta de Control Parlamentario de RTVE. El presidente de la corporación, José Pablo López, ha comparecido nuevamente este martes en el Senado, en el que ha propuesto a la UER abrir un debate dentro de su seno para que los países en conflicto no participen en el certamen europeo

“Creo que deberíamos abrir un debate de una vez por todas y en serio y espero poder hacerlo las próximas semanas para la reforma de los estatutos de la UER y que no puedan participar los países en conflicto en el próximo festival de Eurovisión”, aseguró López en su respuesta a la pregunta realizada al diputado de Sumar, Francisco Sierra. 

Lo cierto es que estas palabras de López se produjeron en una pregunta en la que Sierra le pidió una valoración de la quinta edición del Benidorm Fest, que comenzó con un agradecimiento al Ayuntamiento de Benidorm y a la Generalitat Valenciana por el apoyo al certamen musical “en un año complicado, al no estar asociado a Eurovisión”: "No solamente en lo económico, sino también por el apoyo a lo que es el proyecto". 

"Creo que esta edición del Benidorm Fest ha supuesto un salto cualitativo muy importante. No es una mejora puntual o coyuntural, sino la consolidación de un modelo. El festival creo que ha dejado de ser únicamente una plataforma de selección asociada a Eurovisión para convertirse en un gran evento musical propio, con identidad clara y también, con lo que siempre hemos perseguido, con capacidad real de generar industria", aseguró el presidente del ente de radiodifusión. 

Eurovisión, una crisis reputacional que no cesa

La propuesta de José Pablo López también se han producido en un momento en el que la crisis reputacional del Festival de Eurovisión no deja de crecer ante las miradas hacia otro lado de los máximos dirigentes del certamen europeo. Un ejemplo de ello es la cancelación de la gira que la UER quería hacer con motivo del 70º aniversario del concurso musical por grandes ciudades europeas debido a la poca venta de entradas. 

Según el director del festival, Martin Green, la medida respondió a dificultades que no han podido resolverse a tiempo. En el comunicado, la organización ha admitido que se han encontrado con “retos imprevistos” y que, pese a los esfuerzos de productores y promotores, no ha sido posible garantizar el desarrollo del evento con las condiciones previstas.

A la cancelación de estos conciertos, que iba a contar con grandes estrellas y finalistas de la edición de Viena 2026, hay que añadirle la devolución de los trofeos de varios ganadores de la historia del certamen. Charlie McGettigan y Nemo, ganadores de las ediciones de 1994 y 2024, han sido algunos de los vencedores que han enviado a la UER sus galardones en forma de protesta por dejar participar a Israel tras el genocidio en Gaza, que ha acabado con la vida de más de 75.200 personas, según un estudio independiente de la revista médica The Lancet.

Cabe recordar que, en una fecha tan señalada como este 70º aniversario, el Festival de Eurovisión contará con 35 participantes, el menor número desde Riga 2003, la última en la que no hubo semifinales. España, Islandia, Irlanda, Eslovenia y Países Bajos decidieron retirarse del festival debido a la presencia de Israel en la competición.

Aunque no ha habido retirada de las televisiones públicas de estos países, artistas, profesionales de televisiones públicas y espectadores de Portugal, Bélgica, Malta, Reino Unido, Italia, Finlandia y Noruega, entre otros, también han protestado al respecto y han pedido el boicot al certamen europeo. 

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