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El Partido Popular (PP) promete acabar con la "manipulación" en Televisión Española (TVE) si regresa a La Moncloa. Sin embargo, la última vez que gobernó, entre 2011 y 2018, la cadena pública atravesó una de las etapas más conflictivas de su historia reciente. Denuncias de censura, informaciones sobre la corrupción del PP cuestionadas por los propios periodistas, una reforma legal que permitió a los populares nombrar a la cúpula de RTVE sin necesidad de pactar con la oposición y trabajadores vestidos de negro ante las cámaras marcaron aquellos años. La crisis llegó incluso al Parlamento Europeo, cuya Comisión de Peticiones acabó pidiendo explicaciones al Ejecutivo de Mariano Rajoy por las denuncias sobre la falta de pluralismo en RTVE.
La hemeroteca permite reconstruir una situación que fue mucho más allá del enfrentamiento habitual entre partidos. Buena parte de las acusaciones procedían de los Consejos de Informativos de RTVE, órganos de representación profesional elegidos por las redacciones. Sus informes recogieron durante años presuntas prácticas de manipulación, censura y falta de rigor, mientras la Dirección de la Corporación rechazaba las acusaciones y defendía la neutralidad de sus informativos.
Para entender cómo se llegó a aquella situación hay que remontarse a abril de 2012. Apenas cuatro meses después de la llegada de Rajoy a La Moncloa, el Ejecutivo aprobó un real decreto-ley que modificaba el sistema de elección del presidente de RTVE. Hasta entonces se exigía una mayoría de dos tercios del Congreso, un mecanismo concebido para favorecer el acuerdo parlamentario. La reforma permitió que, si no se alcanzaba ese respaldo en una primera votación, bastara la mayoría absoluta, de la que el PP disponía por sí solo.
El Gobierno justificó el cambio por la necesidad de desbloquear la renovación de la Corporación. La oposición, en cambio, denunció que la modificación permitía a los populares elegir a sus responsables sin negociar con otros partidos. Así ocurrió con Leopoldo González-Echenique, nombrado en 2012, y posteriormente con José Antonio Sánchez -actual director general de Telemadrid-, elegido presidente en octubre de 2014 con los votos del PP y el rechazo de la oposición.
La trayectoria de Sánchez dejó uno de los episodios más recordados de aquella etapa. En junio de 2015, durante una comparecencia parlamentaria en la que se cuestionaba la independencia de la televisión pública, el máximo responsable de RTVE proclamó abiertamente su preferencia política: "Voto al PP y seguiré votando al PP". Sus palabras provocaron peticiones de dimisión y un comunicado de los Consejos de Informativos, que consideraron gravemente comprometida la imagen de independencia de la Corporación.
De los casos de corrupción del PP a las denuncias de censura
Los conflictos más graves se produjeron en los servicios informativos. En junio de 2016, cuando se conocieron las grabaciones de conversaciones entre el entonces ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y el director de la Oficina Antifraude de Cataluña, Daniel de Alfonso, TVE decidió no reproducir los audios que otras cadenas estaban difundiendo. El Consejo de Informativos denunció un tratamiento parcial y calificó aquella decisión de censura y manipulación.
La Dirección, por su parte, rechazó esas acusaciones. Argumentó que sí había informado extensamente sobre el asunto y que la cadena debía extremar las precauciones antes de emitir grabaciones obtenidas sin consentimiento cuya procedencia no hubiera podido verificar. La controversia acabó con los representantes de los periodistas reclamando la dimisión de los responsables de Informativos.
Un año después llegó otro episodio especialmente significativo. En julio de 2017, Mariano Rajoy compareció como testigo ante la Audiencia Nacional por el caso Gürtel. Mientras otras televisiones generalistas emitieron su declaración en sus canales principales, La 1 optó por mantener su programación habitual y trasladar la comparecencia al Canal 24 Horas.
El Consejo de Informativos abrió una investigación y concluyó que la cobertura había vulnerado principios deontológicos. Su informe denunció la utilización de argumentos coincidentes con los del PP para presentar la declaración del presidente y cuestionó la falta de contexto sobre la trama de corrupción.
Aquellos casos formaban parte de un conflicto más amplio. El Consejo de Informativos documentó alrededor de 50 ejemplos de presuntas malas prácticas entre octubre y diciembre de 2017. El informe correspondiente al segundo trimestre de 2018, de 236 páginas, recogió más de 70 incidencias relacionadas con la cobertura de noticias, la omisión de informaciones y otras decisiones editoriales cuestionadas por los profesionales.
Los periodistas se visten de negro y llevan sus denuncias a Bruselas
La tensión terminó haciéndose visible ante millones de espectadores. En abril de 2018 comenzaron los conocidos como 'viernes negros' de RTVE, una movilización en la que periodistas, presentadores, reporteros y otros trabajadores acudían vestidos de negro para denunciar las presuntas injerencias políticas y reclamar una renovación de la Dirección.
La protesta llegó hasta los propios telediarios. Profesionales que habitualmente aparecían ante las cámaras para contar las noticias utilizaron su vestimenta para expresar el malestar de las redacciones. La movilización se prolongó durante doce viernes consecutivos, hasta julio de 2018, y continuó incluso después de la salida de Rajoy del Gobierno, mientras se resolvía el futuro de la Corporación.
Pero el conflicto ya había traspasado las fronteras españolas. El 16 de mayo de 2018, representantes de los Consejos de Informativos comparecieron ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo para denunciar la falta de pluralismo y las presuntas injerencias políticas en RTVE. Entre los ejemplos expuestos figuraban la cobertura de la declaración de Rajoy por Gürtel, el accidente del Yak-42 y el anuncio del desarme de ETA.
La presidenta de aquella comisión, Cecilia Wikström, anunció que solicitaría explicaciones al Gobierno español y trasladaría su preocupación por la situación. La Eurocámara no declaró probada una manipulación institucional, pero mantuvo abierta la petición mientras esperaba una respuesta.
A esta sucesión de conflictos se sumó un pronunciamiento del Tribunal Constitucional en diciembre de 2017. El tribunal anuló parcialmente la reforma de RTVE aprobada por Rajoy en 2012, al considerar que la reducción del número de consejeros no cumplía los requisitos de extraordinaria y urgente necesidad exigidos para aprobarla mediante decreto-ley. Sin embargo, avaló expresamente el nuevo sistema de elección por mayoría absoluta en segunda votación.
La llegada de Pedro Sánchez al Gobierno en junio de 2018 abrió el proceso de relevo de la Dirección. Un mes después, Rosa María Mateo asumió provisionalmente la administración de RTVE y promovió cambios en los responsables de Informativos. Quedaban atrás siete años de gobiernos populares marcados por las denuncias de los profesionales, los informes críticos y una protesta que había llevado a los trabajadores de la televisión pública a reclamar su independencia desde la propia pantalla.




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