Atresmedia recibe entre sus filas para recibir al universo de la franquicia española más taquillera de los últimos tiempos. Padre no hay más que uno, la serie aterriza en Atresplayer este domingo, 25 de enero, en forma de una disparatada comedia familiar que promete momentos entrañables, pero también caos y ocurrencias disparatadas. 

La ficción presenta a la familia Vicho Vaello, formada por Daniel Pérez Prada en el papel de Mateo, el padre de familia, y Mariam Hernández como Helena, su mujer. El matrimonio vivirá numerosas aventuras familiares junto a sus hijos Claudio Gallego (Alex), Amanda Cárdenas (Teresa), Alberto Almodóvar (Luis), Naia de las Heras (Carola) y Olivia Cahen (Bea). 

Sus creadores, Inés de León y Raúl Navarro, cuentan que su deseo era "expandir el universo de las películas", por lo que también habrá "cameos e interacciones entre ambos universos", pero" dándoles nueva personalidad". Los dos guionistas destacan la "total y absoluta libertad" que les ha dado Santiago Segura a lo largo del camino.

La saga se ha convertido en todo un fenómeno taquillero, por lo que De Léon y Navarro no pueden evitar sentir la presión: "Si funciona es como otro éxito de Santiago Segura y si no funciona es como: ¿quién contrata a Raúl e Inés para hacerla? Pero bueno, yo ya estoy curada de espanto", dice ella. 

Esta misma responsabilidad sintió la nueva madre de familia, Mariam Hernández, una "mujer que educa a sus hijos de una manera muy tradicional": "He asumido el papel con mucha alegría e ilusión, pero también con mucho respeto. Cuando vienes de una saga con tanto éxito, que ha ganado tantos millones en el cine y que ha visto tanta gente, hay un respeto". La protagonista cuenta que desde un principio tuvieron claro que los creadores querían hacer un "proyecto diferente, con una familia nueva y completamente diferente".

En el caso del padre, Daniel Pérez Prada, ha afrontado esta 'herencia' de una manera diferente: "Podría pensarse que uno siente presión o algo así, pero lo que siento es tranquilidad de tener un proyecto que viene con esta petada y con este éxito masivo". El actor señala que es "la primera vez que estoy en una serie en la que no hay que explicar muchas cosas": "Prefiero partir de un gran éxito, honestamente, a partir desde cero".

Inés de León y Raúl Navarro detallan que el "espíritu" de la serie respeta al de las producciones: "No hemos hecho nada que no se pudiese ver en las películas. Es familiar, divertida, un poco gamberra. He hecho la serie que a mí me habría gustado ver de pequeña", afirma la creadora. 

Las películas han sufridos críticas que destacan el uso intensivo de estereotipos familiares tradicionales o de situaciones de "cuñado" para generar comedia. En el caso de la serie, los creadores reconocen que "hemos intentado, dentro de lo posible, ser lo menos encorsetados posible con los personajes, con las relaciones entre ellos y su representación". "Siento que, a veces, como guionistas, aprendemos en el futuro. Ya nos diréis en qué hemos fallado en esta y lo intentaremos mejorar. Por el momento hemos intentado aportar nuestra propia experiencia social".

El formato, pieza clave en la ficción

El equipo de Padre no hay más que uno, la serie subraya como una de las claves de la producción el nuevo formato: "La película, a nivel formal, era más académica. La serie es un poco más moderna. Hemos jugado al falso documental, a zooms, a cámara en mano. Como podría ser The Office o Mother Family. Eso me encanta y creo que funciona mucho en una serie, en las películas no habría funcionado", cuenta Inés de Léon. Tanto ella como Raúl Navarro coinciden en que uno de los objetivos de este cambio de forma era no "desgastar" el universo existente, sino "aportar algo nuevo". 

En este sentido, Hernández expresa su "fascinación" por cómo se ha grabado la serie: "Ese falso documental exige un tono también muy distinto al de una comedia tradicional. Hay que ser como cómico, pero para un actor hay que ser hiperrealista". Pérez Prada define esta esencia como "algo muy americano con miradas a cámara": "Es un humor muy blanco y que va muy rápido. El humor que hemos conseguido en la comedia es una cosa incluso entre española y americana".

Esencial en este resultado ha sido el formato en el que la serie llegará al público: con 12 capítulos, de una "duración estándar de sitcom, entre 20 y 25 minutos". Tanto los creadores como sus protagonistas coinciden en que "para la comedia va mucho mejor: "capítulos cortos, tramas con principio, el enredo, el desenlace". "Me gusta mucho como esta pequeña píldora de risas y luego ya te vas a jugar a la calle", dice Raúl Navarro. 

"Es mejor para los guionistas, es mejor para los actores, es mejor para la propia esencia de la serie, e incluso para el público. Creo que la comedia en pequeñas píldoras, los sketches de toda la vida que nos han gustado de los Monty Python nos han enseñado que el sketch corto de comedia es algo insuperable", argumenta Daniel Pérez Prada. 

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