El manifiesto que presentó el exministro Jordi Sevilla a las filas del PSOE este lunes dio mucho de qué hablar. Entre las personas que se han pronunciado para dar su opinión sobre el texto del economista se encuentra el escritor, guionista y comunicador Max Pradera, quien ha sido de lo más tajante con el economista.
Sin bastarle con una simple publicación en su cuenta de X, Max Pradera realizó un hilo en el que desarrollaba punto por punto sus pensamientos ante el manifiesto contra el presidente del Ejecutivo Pedro Sánchez que elaboró Jordi Sevilla.
“Jordi Sevilla ha lanzado un manifiesto contra Sánchez. Dice que el presidente es el 'culpable' del auge de la extrema derecha”, así comienza el escritor su primer mensaje que precedería a otros siete restantes. Mostrándose crítico desde el principio, Pradera califica el análisis “tan profundo” que elaboró el ex presidente de Red Eléctrica como un “PowerPoint de primero de carrera” o incluso una “rabieta de alguien que ya no tiene despacho en el IBEX”. Este tweet cierra con el emoticono de un payaso refiriéndose a las acciones de Sevilla.
Seguidamente, en otro mensaje del hilo, el comunicador explica que “atribuir un fenómeno estructural europeo (inflación, inseguridad, redes sociales) a la biografía de un solo hombre es, como poco, intelectualmente indigente”, haciendo así una similitud con el manifiesto del exministro que reducía la política compleja a "Sánchez me cae mal" representando simplemente un “despecho puro” como cataloga Pradera.
En el tercer tweet es donde el comunicador lanza una pregunta a la "pureza socialdemócrata" que defendía Sevilla: “¿De dónde viene este ataque?”. ¿La respuesta según Pradera?: “Del bolsillo y del poder”. “En 2018, Sevilla estaba encantado con el "sanchismo" cuando lo nombraron presidente de Red Eléctrica. Un puesto de élite, muy bien pagado”, añade en el mensaje.
En el ecuador del hilo, Pradera comienza a explicar dónde comenzó el descontento del exministro con el presidente del Ejecutivo. Según cuenta el comentador, “en 2020 salió por la puerta de atrás tras chocar con Teresa Ribera”, lo que derivó que Sevilla pasase de ser un "sanchista útil" a un “ex cargo molesto”. “Y claro, cuando te quitan el coche oficial y el sueldo público, de repente la gestión del líder te parece una "deriva populista", apunta el guionista.
Sevilla en su texto afirmó que no se podían aplicar “políticas socialdemócratas" con Sánchez. Ante esto, Pradera critica en el mensaje que su diagnóstico es “curioso” cuando se dirige justo a un Gobierno que “ha subido el SMI y blindado pensiones”. “Lo que le pasa a Sevilla no es falta de socialdemocracia: es que no es la suya y no la gestiona él”, apostilla el escritor.
“El manifiesto desprende una nostalgia de aparato que asusta. Echa de menos el PSOE de los jerifaltes de la Transición, donde cuatro señores decidían todo en un reservado”, comenta Pradera mientras explica que el que fue cabeza de Red Eléctrica no es capaz de perdonar que el presidente del Gobierno ganase las primarias suponiendo que no requiere ya “permiso” por parte de la “vieja guardia”.
Jordi Sevilla, tal y como describe Max Pradera como un chiste, busca presentarse como "salvador de las esencias" ante el "cesarismo". Como desarrolla el guionista, la corriente crítica del ex ministro cuenta con mucho “adjetivo grandilocuente” y con “mucha entrevista en medios conservadores” pero careciendo de “músculo político”.
Para concluir el hilo, Pradera muestra un resumen en el que explica que “la tesis de "Sánchez creó al monstruo ultra" funciona como catarsis para un exministro que perdió el acceso al BOE y al círculo de mando. Menos lecciones y más honestidad: lo que hay aquí es una herida de poder y mucha inquina personal”.
El manifiesto contra Sánchez
El exministro Jordi Sevilla presentó este lunes un manifiesto ante las filas del PSOE con el que postuló su vía de debate interno a través del espacio bautizado como ‘Socialdemocracia 21’ para hacer frente al “auge de la extrema derecha, a una pérdida de apoyos al socialismo y a una dictadura de las minorías”.
En las primeras líneas del manifiesto, titulado ‘Por la reactivación política del PSOE y de la democracia en España’, reclama que el PSOE sea un “proyecto autónomo, socialdemócrata, de cambio, ilusionante, mayoritario, centrado en los problemas de los ciudadanos y abierto a consensos democráticos con sus adversarios políticos”. Postulándose, a su vez como la antítesis de “la extrema derecha trumpista, hoy en auge en todo el mundo” pero, a su vez, denuncia una “izquierda populista”.
El proyecto socialdemócrata de Sevilla se enmarca en dos principios: de libertad, “para que todos puedan llevar adelante su proyecto personal de vida, sin coacciones”, y de igualdad, “para que todos puedan desarrollar al máximo sus capacidades con independencia de la familia en que hayan nacido”.
Asimismo, en el manifiesto y pese al mandato de Sánchez, Sevilla afirma que “no se están pudiendo aplicar políticas socialdemócratas de reparto de la renta y fortalecimiento de los servicios públicos o una reforma fiscal progresista”, situando gran parte de la culpa a los “socios parlamentarios y de gobierno” que “le obligan, a veces bajo chantaje, a aprobar medidas que poco o nada tiene que ver con una agenda socialista”.