El magistrado Joaquim Bosch ha cuestionado con contundencia el contenido del acuerdo alcanzado entre PP y Vox en Extremadura, que plantea introducir una “prioridad nacional” para favorecer a los ciudadanos españoles en el acceso a ayudas públicas y servicios sociales. Lo ha hecho durante su intervención en el programa Malas Lenguas, conducido por Jesús Cintora, donde ha advertido de que varias de estas propuestas no encajan en el marco legal vigente.

El pacto, que ha permitido la investidura de María Guardiola, incluye la intención de reformar la legislación de extranjería para limitar el acceso de personas extranjeras a recursos públicos. Sin embargo, Bosch ha sido claro al analizar su viabilidad jurídica. “Sí, efectivamente. No solo son puntos contrarios a la legislación española, sino incluso a tratados internacionales en materia de protección de menores”, ha dicho.

El magistrado ha puesto el foco en uno de los aspectos más sensibles del acuerdo: la situación de los menores extranjeros. En ese punto, ha recordado que las comunidades autónomas no tienen margen de actuación para adoptar determinadas decisiones. “En el tema de los menores extranjeros es evidente que una comunidad autónoma no tiene competencias para poder acordar medidas de expulsión”, ha explicado, subrayando además que algunas propuestas plantean no aceptar su acogida, algo que ya está regulado por ley y cuyo cumplimiento es obligatorio.

La “prioridad nacional”, frente al principio de igualdad

Más allá de la cuestión competencial, Bosch ha incidido en el fondo jurídico del debate. La llamada “prioridad nacional”, una de las principales exigencias de Vox en el acuerdo, plantea dar preferencia a los españoles frente a los extranjeros en el acceso a vivienda pública o prestaciones sociales. Una idea que, según ha advertido, choca directamente con la normativa vigente.

El magistrado ha recordado que la legislación española reconoce derechos en este ámbito a las personas extranjeras con residencia legal. “No se puede discriminar a personas extranjeras que tienen residencia en España en materia de vivienda y de ayudas sociales, porque eso lo prohíbe expresamente la ley”, ha señalado. En ese sentido, ha citado el contenido de la norma para reforzar su argumento: las personas extranjeras con residencia legal tienen los mismos derechos en estas materias.

Bosch ha ido un paso más allá al apuntar que incluso en situaciones de irregularidad administrativa existen límites claros. La propia ley, ha explicado, impide excluir a estas personas del acceso a servicios y prestaciones sociales básicas, lo que deja sin encaje jurídico buena parte de las medidas planteadas en el acuerdo.

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