El plató de Espejo Público volvía a ser testigo de una nueva acalorada discusión entre dos de sus colaboradores. En esta ocasión, los protagonistas fueron el periodista Javier Caraballo e Isabel Rábago. El programa debatía sobre un suceso que ha salpicado a Montefrío (Granada), donde un hombre de origen magrebí ha atacado presuntamente a tres personas con un hacha. La abogada terminaba estallando después de que su compañero le acusara de lanzar comentarios racistas.
Tras recordar los hechos del suceso a los espectadores, Rábago lanzaba la siguiente información: "Ahora mismo hay muchísima preocupación en una localidad que lleva arrastrando este tipo de sucesos tiempo. Los vecinos habrían solicitado a la alcaldesa más seguridad en las calles, pero no habría atendido a su petición. Al final, pasan este tipo de cosas".
La colaboradora apuntaba a que le "gustaría saber en qué condiciones ha entrado esta persona en España, si tiene algún tipo de antecedente tanto policial como mental". "Si no lo tuviera, yo quiero dejar una reflexión: esta persona se puede acoger perfectamente a la regularización que se puede acoger cualquier inmigrante ahora mismo. Si no tiene antecedentes, le regulamos tan normal. Esta es la situación que se está viviendo en España", compartía con los espectadores.
Susanna Griso la advertía entonces de la orientación que le había dado a su reflexión: "Lo estás llevando por unos derroteros que no sé si son los adecuados porque, en este caso, parece que es un problema de salud mental que podría ser de un español o de un inmigrante". No obstante, la tertuliana continuaba en la misma línea, asociando el aumento de la actividad criminal a la inmigración: "Hay que controlar quién entra en este país y sobre todo hacer un seguimiento".
"Es una burda generalización", le reprochaba Rubén Amón. Acto seguido, Javier Caraballo tomaba la palabra, pero en un tono más duro contra su compañera, a la que le acusó de tener un discurso "racista": "Con todo el respeto, me parece una barbaridad lo que estás diciendo. ¿Cuántos musulmanes hay en España? Te lo digo yo: 2,5 millones. Sale un caso de un tipo y la conclusión que sacas es que hay una invasión de musulmanes asesinos en España".
"¿Perdón? ¿Invasión de musulmanes he dicho yo? No, tú estás interpretando lo que a ti te da la gana. Pues me parece muy bien", decía, indignada, Rábago. Mientras, Caraballo seguía insistiendo en que su discurso era un ejemplo de "racismo", lo que hacía que la colaboradora estallara: "Que no te voy a permitir que me llames racista! Estás diciendo que yo estoy diciendo que hay una invasión de musulmanes y eso es racismo. No te permito que me llames racista, porque no me da la real gana. Ya está".
"Tú no sacarías la misma conclusión si el señor ese fuera colombiano o nicaragüense", replicaba el periodista. "La misma. Haberme preguntado antes de acusarme de racista. Que no te lo consiento, que no te lo consiento. Ya lo que me faltaba, hombre", contestaba ella, muy enfadada.
La presentadora trataba de calmar las aguas, pero ante el más que evidente enfado de Rábago, que se mantenía seria y en silencio, le preguntaba al respecto. "Me parece alucinante que se me llame racista en un medio de comunicación. Me has llamado racista en directo en un medio de comunicación y yo no estoy acostumbrada a esto", se quejaba la también abogada.
"Bueno, bueno, bueno, Isabel, que no venimos de la pata del Cid ninguna", le soltaba entonces Gemma López. Para zanjar el asunto, Rábago replicaba: "Yo entro al trapo absolutamente de todo, pero siempre muestro respeto para las personas que piensan diferente a mí. Eso lo llevo por bandera. Jamás he necesitado señalar a nadie para defender lo que yo creo".
Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes
Síguenos en Google Discover