Eurovisión parece que sigue sin darse cuenta de la grave crisis reputacional que vive en la actualidad al seguir protegiendo a Israel dentro del concurso, supuestamente, "apolítico". La marcha de cinco países y la importante bajada de los streamings de las canciones participantes recogidas por medios de comunicación como Eurovision-Spain no han hecho que la UER abra los ojos y siga impulsando nuevos proyectos como el de la primera edición de Eurovisión Asia.

Casi 10 años después de que anunciase que trabajase en esta adaptación, la Unión Europea de Radiodifusióin ha anunciado este martes este nuevo spin-off asiático del mítico certamen europeo, que se celebrará el próximo 14 de noviembre en Bangkok (Tailandia) con, al menos, 10 países participantes. 

Bangladesh (NTV), Bután (BBS), Camboya (TV5), Laos (VTE9), Malasia (TV3), Nepal (Himalaya TV), Filipinas (ABS–CBN), Corea del Sur (ENA), Tailandia (Channel 3) y Vietnam (VTV3) serán los participantes, en el que no estará Australia después de haber declinado la invitación realizada por la organización. 

Tal y como ha comentado su director, Martín Green, el formato asiático estará impulsado por unos criterios comercial cuyo beneficios ayudarán a financiar el concurso europeo mermado económicamente tras las salidas de cinco países, entre los que se encuentran España y Países Bajos, dos de los contribuyentes más importante en el festival: "Nos encontramos en una parte del mundo muy comercial; estamos abordando las nuevas versiones continentales de Eurovisión desde un modelo comercial". 

 

Tras el fracaso del American Song Contest

Cabe recordar que esta primera edición de Eurovisión Asia llega después de que el primer spin-off de Eurovisión que salió adelante, el American Song Contest, fracasase estriposamente en el prime time de la televisión de Estados Unidos. 

Impulsado también por la alianza de la UER y Voxovation, los datos de la primera edición del American Song Contest se quedaron muy por debajo de sus rivales en la televisión estadounidense, logrando una media del 1.802.000 espectadores y un rating medio en la franja de edad de entre 18-49 años del 0,36%.

El fracaso de la primera edición del American Song Contest también afectó a otros spin-off que la UER y/o Voxovation estaban preparando. Este es el caso de Eurovisión Canadá, cuyos planes iniciales de celebrarlo en 2023 se vieron completamente frenados viendo el poco impacto que tuvo el formato emitido por la NBC. 

Otro de los proyectos que tampoco ha tenido avances es el Eurovisión Latin America, proyecto similar al Hispavisión que RTVE quería lanzar emulando del extinto Festival de la OTI. En el verano de 2022, tanto la UER como Voxovation se reunieron con la cadena pública en Madrid para "explorar vías de colaboración para la expansión de la marca del Festival de Eurovisión y llevarlo a Latinoamérica", aunque, desde entonces, no ha habido más novedades al respecto. 

Eurovisión sigue protegiendo a Israel en pleno genocidio

De esta manera, el Festival de Eurovisión sigue sin darse cuenta de su grave crisis reputacional mientras continúa su extrema protección a Israel. La Unión Europea de Radiodifusión ha reprendido a la televisión pública de Suecia, SVT, después de que su representante, Felicia, asegurase que el país de Oriente Medio "no debería participar" en pleno genocidio de Gaza y en plena guerra junto a Estados Unidos contra Irán: "Hay muchos asesinatos". 

Para ser más exactos, el director del certamen europeo, Martin Green, ha sido el encargado de dar este toque de atención a la cadena sueca a través de una declaraciones considerando como prioritario que los representantes de los países participante respeten las reglas de "neutralidad" y protejan la integridad del festival, dejando aún más patente cómo se utiliza la normativa como instrumento para controlar que se puede decir o no sobre la participación de Israel. 

"Nos hemos puesto en contacto con SVT para asegurarnos de que su artista haya recibido un recordatorio claro de las normas y responsabilidades que se aplican tras su selección. Seguiremos dialogando con todas las partes implicadas para garantizar que se respeten las normas y proteger la integridad y neutralidad del evento”, ha afirmado Green, que, por ejemplo, nunca ha dado un toque de atención públicamente a la delegación israelí por las informaciones y los hechos que han ocurrido en las últimas ediciones del certamen

La reacción de la televisión sueca a las declaraciones del director del Festival de Eurovisión no se ha hecho esperar. La directora de programación de SVT, Eva Beckman, ha defendido la libertad de expresión de Felicia, recordando que "se aplica a los artistas, incluso a los que participan en Eurovisión". 

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