El polémico informe del Consejo de Informativos plagado de errores y exactitudes ya tiene una respuesta oficial por parte de RTVE. El Consejo de Administración de RTVE ha aprobado este martes, por mayoría absoluta de sus miembros, su adhesión al informe realizado por la Dirección de TVE relativo al informe del Consejo de Informativos de TVE sobre los programas Malas lenguas y Mañaneros 360.

El máximo órgano del ente, del cual depende jerárquicamente el CDI de TVE, insta a dicho Consejo a rectificar las acusaciones realizadas contra dichos programas en los términos previstos en el informe realizado por TVE, al considerar que "contiene afirmaciones y valoraciones de notable gravedad" sobre estos programas de su programación. Este Consejo analizará en su próxima sesión de marzo la respuesta que, en su caso, reciba del CDI de TVE y adoptará las medidas que considere pertinentes.

Para ser más exactos, este informe de 19 páginas contiene dos partes diferenciadas. En la primera parte, se recoge ocho hechos verificables que refutan el documento del Consejo de Informativos de TVE sobre Mañaneros 360 y Malas Lenguas"RTVE entiende que la respuesta institucional resulta imprescindible para corregir y contextualizar el contenido del informe en aquellos extremos en los que se aprecian carencias relevantes, conclusiones no suficientes sustentadas y, en determinadados pasajes, afirmaciones inexactas o directamente falsas".

Una especie de argumentación con ocho hechos verificables con relacionados con el muestreo del análisis, basado en 13 observaciones de una programación de 400 emitidos; delitos de odio; la responsabilidad editorial; el doble rasero del Consejo de Informativos de TVE en cuestión a su defensa de la cobertura de hechos de especial trascendencia; la colaboración con RTVE; las conexiones con Verifica RTVE en programas como Malas Lenguas; el pluralismo y el tratamiento de asuntos sobre la Presidenta y del ejecutivo de la Comunidad de Madrid y la utilización de los guiñoles en el formato presentado por Jesús Cintora.

La segunda parte está compuesta por un anexo en el que se da un respuesta formal por parte de Mañaneros 360 y Malas Lenguas al informe del Consejo de Informativos sobre los programas de actualidad informativa, asegurando, por ejemplo, que presenta "un defecto de fondo que, interpretado con exigencia, no puede despacharse como una mera debilidad metodológica"

"Al hacerlo, opera como si el señalamiento bastara por sí mismo y como si fueran los afectados quienes debieran desactivar el reproche, lo que en la práctica equivale a una inversión de la carga de la prueba. Ese desplazamiento resulta incompatible con la lógica garantista asociada, con reflejo en la jurisprudencia del derecho constitucional, a la presunción de inocencia y a la necesidad de que cualquier imputación pública con efectos negativos relevantes se funde en base probatoria mínimamente sólida, racional y verificable, y no en impresiones, selecciones no sistemáticas de ejemplos o inferencias no demostradas", continúan en esta respuesta. 

"El problema se agrava porque el informe no se limita a criticar un estilo editorial o la calidad de un debate, sino que construye un juicio de incumplimiento de deberes esenciales. En una televisión pública, acusar de manipulación, propaganda o falta de neutralidad no es una crítica ligera: es imputar el quebranto de responsabilidades profesionales nucleares. El informe proyecta el reproche sobre presentadores y tertulianos, alcanza también de lleno a los responsables editoriales y directivos de TVE, a quienes, implícita o explícitamente, se atribuye fallar en funciones esenciales y vertebradoras de su cargo como es garantizar el cumplimiento de los principios del servicio público, fijar criterios editoriales compatibles con pluralismo y rigor, ordenar y supervisar la línea de contenidos, y responder institucionalmente por la arquitectura del programa. En términos materiales, el informe no está diciendo “hay decisiones discutibles”; está diciendo “quien dirige editorialmente no está cumpliendo deberes fundamentales”. Esa imputación, por su propia naturaleza, exige un estándar probatorio máximo, precisamente porque se dirige contra el núcleo de la responsabilidad directiva", prosiguen. 

En el capítulo de conclusiones, Mañaneros 360 y Malas Lenguas trasladan al Consejo de Informativos que su informe "no reúne condiciones mínimas de validez metodológica para sostener conclusiones generales y, sin embargo, emplea un tono categórico y de alto impacto reputacional".

"En la práctica, el informe no solo critica contenidos, sino que proyecta una descalificación implícita sobre la profesionalidad, la capacidad y la honestidad de los equipos que trabajan diariamente bajo las exigencias propias de un directo largo, complejo y sometido a la presión de la actualidad. Ese enfoque no es aceptable en un documento que pretende tener valor institucional", añaden. 

De hecho, tras lo expuesto, los equipos de ambos programas exigen una "rectificación inmediata y expresa de aquellas conclusiones del informe relativo a ambos programas que se han difundido públicamente sin base probatoria suficiente, con errores factuales acreditados y con un impacto reputacional grave sobre profesionales de RTVE.

Concretamente, ambos formatos de actualidad informativa exigen al órgano la "rectificación pública de las conclusiones generales que no estén sustentadas en una metodología explícita, en evidencias verificables y en indicadores auditables", la "corrección expresa de los errores factuales detectados y acreditados, especialmente aquellos que afectan a la identificación de colaboradores, su adscripción y cualquier elemento usado como base para evaluar equilibrio o pluralidad" y la "revisión del alcance y el tono del informe, eliminando imputaciones o insinuaciones que cuestionen la ética profesional de los equipos sin soporte probatorio suficiente". 

"Esta rectificación no es una opción. Es una obligación proporcional a la difusión pública del informe y al daño causado a la credibilidad de los programas, al buen nombre de sus profesionales y a la propia Corporación. No corregir públicamente lo afirmado públicamente consolida una acusación no demostrada y multiplica su impacto", concluyen en esta respuesta, sentenciando: "Los equipos de Mañaneros 360 y Malas Lenguas mantienen su disposición a la mejora y al diálogo, pero no aceptarán que un órgano interno emita y difunda imputaciones graves sin método, sin pruebas y con errores verificables. Si el Consejo aspira a ejercer su función con autoridad, debe empezar por aplicar a sus propios informes el mismo estándar de rigor, verificación y responsabilidad que exige a los demás". 

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