Los principales miembros de la Familia Real, que no la Casa Real, han vivido de maneras muy diferentes los principales días de esta Semana Santa de 2026. La imagen más llamativa ha sido el regreso exprés de Juan Carlos I a España para asistir a la corrida de Domingo de Resurreción en Sevilla, en la que estuvo acompañado, e incluso ovacionado, por algunos rostros muy destacados de la derecha política y mediática.
El Presidente de la Junta de Andalucia, Juan Manuel Moreno Bonilla; el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida; y rostros de los medios de comunicación como Ana Rosa Quintana, Susanna Griso, Juan del Val y Rubén Amón, entre otros como Cayetano Martínez de Irujo o Estrella Morente, fueron testigos de excepción de la ovación que recibió el rey emérito de España, país en el que no tributa y del que se fue mientras la Fiscalía le investigaba por posibles delitos fiscales en 2020
"La expectación era absoluta. La plaza se rindió por parte de todos los que estaban allí y los toreros le brindaron los toros. Él se emocionó mucho, hay un momento que estuvo más serio, que es cuando cantaron el himno de España", narró Griso en Espejo Público (Antena 3) sobre este momento. "El rey, que en las últimas visitas ha encontrado muchas críticas por la publicación de sus memorias, ahí sabía que se iba a dar un baño de masas porque el público estaba absolutamente entregado con el "Viva España" y el "Vuelve". Tenía todos los ingredientes porque, además, esta era la 'resurrección' de Morante, que se había despedido en La Puebla y apareció, de nuevo, en la Maestranza", añadió.
"Estuvo sentado en el palco de los maestrantes. Como buen aficionado que es. Estuvo a gusto las horas en las que permaneció en Sevilla. En contacto con buenos amigos que tiene en la ciudad", aseguró en COPE el locutor y amigo íntimo, Carlos Herrera, con el que cenó a la noche de este pasado domingo.
El viaje exprés del rey emérito, que ha continuado posteriormente en la localidad portuguesa de Cascais, estuvo marcado por la ostentación. En plena guerra de Irán, el monarca viajó hasta Sevilla en avión privado procedente de Abu Dhabi (Emiratos Árabes Unidos), país caracterizado por la ausencia de impuesto sobre la renta personal, almorzó en el restaurante del Real Club Pineda, que tiene una cuota mínima de admisión para adultos de más de 66.000 euros, y se alojó en un hotel levantado en una antigua casa palacio del siglo XVIII.
Felipe VI y Letizia, en la procesión del Silencio del humilde barrio de Carabanchel
Días antes de que esta imagen del rey emérito en la Maestranza de Sevilla abriese los medios de comunicación, especialmente los de la derecha mediática, los actuales Reyes de España mostraron otra imagen de contraste a la ostentación de Juan Carlos I en los días clave de esta Semana Santa. Poniendo ciertas distancia con las élites, Felipe VI y la Reina Letizia visitaron Carabanchel, uno de los barrios más humildes de la capital española, para acudir a la procesión del Silencio, que sale cada Viernes Santo desde la parroquía de San Sebastián Mártir.
Respetando al máximo el carácter solemne de la procesión y con la presidenta de la Comunidad de Madrid presente en Sevilla, los monarcas y sus hijas se mostraron cercanos con los vecinos del barrio madrileño, integrándose de forma natural y sin privilegios con las personas que estaban esperando a ver las tallas religiosas del Jesús Nazareno, Nuesta Señora de los Dolores, Santísimo Cristo de la Misericordia y del Perdón, La Piedad, Santísimo Cristo Yacente y Nuesta Señora de la Soledad.
Sin incluirlo en sus respectivas agendas oficiales, los Reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía llegaron discretamente al barrio madrileño, mantuviendo conversaciones distendidas con sus vecinos, que también les pidieron fotos y grabaron videos de esta visita real sorpresa, que fueron subidos a las distintas redes sociales.