La victoria por sorpresa de Bulgaria abre un nuevo capítulo, ciertamente incierto y preocupante, en la historia del Festival de Eurovisión, ya que no supone la solución mágica para arreglar la grave crisis reputacional que el certamen musical vive por permitir la participación de Israel y por protegerle excesivamente. La delegación del país de Oriente Medio logró la segunda posición con un importante y polémico televoto después de que, por ejemplo, lanzase una campaña masiva para captar el televoto durante sus ensayos, algo que "desaconsejan" las nuevas normas, sin recibir ninguna sanción por ello.
Otra de las incógnitas es qué pasará con los cinco países retirados en esta edición de Eurovisión por la presencia de Israel. Uno de esos países es España, que ya fijó el pasado 17 de mayo como fecha para empezar a ver si "se dan las condiciones para participar en el futuro”, pero hay otros, como Bélgica, que ya han amenazado con la retirada en 2027.
Para contestar a las grandes incógnitas sobre el futuro del festival, Extratele ha vuelto a hablar con José García (director del portal Eurovisión-Spain), Merce Moreno (periodista especializada en música y televisión con gran trayectoria en medios de comunicación) y Carlos Pecharromán (integrante de Euromovidas, uno de los pódcast de referencia de Eurovisión en España) sobre estas cuestiones, que se van a dividir en tres grandes bloques en el desarrollo de este artículo.
Bloque 1: victoria de Bulgaria y consecuencias en la crisis reputacional de Eurovisión
Bulgaria se llevó el Festival de Eurovisión, pero Israel ha vuelto a conseguir la segunda posición con un gran y polémico resultado del televoto. Como hemos dicho anteriormente, la victoria de Bulgaria no es el remedio mágico para la grave crisis reputacional del certamen, opinión en la que los tres expertos coinciden.
Para José García, dicho triunfo de Dara es un "win-win" para el relato de la Unión Europea de Radiodifusión e Israel: "La UER no podía permitirse que Israel fuera sede del festival el año próximo con todos los problemas de reputación, credibilidad y con las delegaciones que ello acarrearía, y se asegura así un país financieramente dependiente, que no le va a generar ningún tipo de problemas o protestas sociales, a su principal financiador, Israel, al que por descontado asegurará la seguridad. E Israel también gana por las razones mencionadas y porque ha vuelto a tener, con el segundo lugar, ese momento de pantalla partida, el de más audiencia global, para reforzar su relato de que Europa quiere a Israel".
Es más, el director de Eurovisión-Spain también pone el foco en cómo Bulgaria ha cambiado de opinión después de asegurar, en agosto de 2025, que no tenía intención de regresar en 2026: "La UER y los fondos israelíes de Moroccanoil, como patrocinador del evento, son los artífices del regreso de Bulgaria, Rumanía y Moldavia para paliar las ausencias de España, Países Bajos, Irlanda, Islandia y Eslovenia".
En este sentido, Carlos Pecharromán también destaca el contexto de Bulgaria ante el desenlace de la gran final de Viena 2026: "Un país cuyo regreso, hasta hace años, era impensable porque alegaban motivos económicos y no poder financiar su participación, ha vuelto y ha ganado. En febrero consideraron retirarse incluso, y mira ahora".
"El top 3 es Bulgaria, Israel y Rumania. Moldavia, cuyo regreso también ha sido gracias a Israel, tuvo un muy buen televoto en la final. Poco más que decir", aseguró el componente de Euromovidas, en clara referencia a que, por ejemplo, la empresa israelí de cosmética también patrocinó sus respectivas finales nacionales.
Para la periodista Merce Moreno, la no victoria de Israel supone un "parche más", que sigue evidenciando que el televoto "no es limpio", lo que da un "tiempo de descuento" para la UER: "Para Israel, una victoria en el televoto es la mejor campaña de marketing, ya que ha sido una victoria supuestamente respaldada por el pueblo. Para la UER, una evidencia (más) de que es un sistema fácilmente manipulable a poco que exista una ligera movilización del voto hacia un país concreto".
Bloque 2: ¿Qué pasa con el televoto? ¿Hace crecer la crisis reputacional?
Los tres expertos con los que Extratele ha hablado también coincidieron en que esta victoria de Bulgaria no soluciona la grave crisis reputacional que el Festival de Eurovisión sufre en la actualidad. En esta edición, la UER solo amonestó a Israel después de que lanzase una campaña masiva para captar televoto, algo que "desaconsejan" esas nuevas normas que se aprobaron para evitar una votación directa sobre su participación. Es más, el país de Oriente Medio ha logrado la segunda posición por segundo año consecutivo gracias a un televoto que está en el punto de mira.
Esto volvió a poner en cuestión si el sistema de votación es el más justo. De hecho, el límite de 10 votos que recogen las nuevas normas se aplica por método de pago. Es decir, si tienes un fijo, un móvil, una tarjeta de crédito y te creas otras dos tarjetas de pago virtuales en tu banco, puedes tener hasta 50 votos, no 10.
"Es un paso más en la tensión de la cuerda. Es una situación parecida a la del año pasado, el 'casi, pero no'", explicó Moreno sobre lo cerca que lo tuvo Israel, que llegó a la pantalla partida final, el momento más álgido de las votaciones.
"En este caso, el sistema de votación es vulnerable y endeble. Hace aguas y permite a un país como Israel utilizarlo para su campaña política. Entonces, a nivel de reputación, es negativo. De hecho, creo que la UER está haciendo lo posible para que pase desapercibido, precisamente, porque es consciente de que Israel arrase le supone un problema bastante relevante de marca, de credibilidad y de reputación, que es lo que venimos comentando", aseguró el director de Eurovisión-Spain, añadiendo que es un problema evidente que la UER y sus televisiones no han abordado ese problema de "una manera tranquila, seria y profunda".
De hecho, García aseguró que, si nos remontamos a la Asamblea, "lo que se trató era que se debatiera sobre el problema real, que era la participación o no de Israel": "Visto cómo se están desarrollando las últimas ediciones de Eurovisión y cómo la participación de Israel está generando fractura y división, creo que urge hablar, debatir y tomar una decisión sobre este problema. No debería seguirse con la estrategia del avestruz: la de meter la cabeza y actuar como si aquí no pasara nada y no tratar un problema que está afectando a la marca de Eurovisión".
"Creo que, claramente, es para hacer un análisis, hacer autocrítica y tomar una serie de decisiones que cambien el rumbo del festival y hagan posible, si lo es y no es demasiado tarde, el hecho de devolverle al festival la importancia que tiene el verdadero carácter apolítico", comentó Pecharromán, añadiendo: "Creo que la UER tiene que darle una vuelta a lo que está sucediendo para, de verdad, devolver el certamen a lo que todos conocíamos: un festival para celebrar la diversidad y para disfrutar de la música. Un evento para unir culturas".
Bloque 3: ¿Qué pasará con los países retirados? ¿Volverá España?
La otra incógnita es qué pasará con los países retirados en esta edición del Festival de Eurovisión por la polémica presencia de Israel. En esta cuestión, los tres también coincidieron en el sentido de que las retiradas continuarán tras lo acontecido. "Bajo la participación de Israel un año más, los países que se han retirado continuarán sin participar y es muy posible que, tanto la participación de Israel como los resultados de muchas de las televisiones participantes, sí que puedan determinar si esos países van a continuar en un futuro", apuntó Carlos Pecharromán.
"El hecho de que Israel arrase en el televoto está repercutiendo en las demás delegaciones y, a su vez, también en el resultado final del concurso. Entonces, delegaciones que se vean directamente afectadas por esto, probablemente se planteen, si es conveniente o no, seguir haciendo como que no pasa nada y seguir participando en el festival", aseguró José García, añadiendo que cree que todas las delegaciones que se han ausentado este año trabajarán para volver: "Tienen que volver, y España también debe volver, pero, obviamente, tienen que cambiar muchas cosas y se tiene que hacer un trabajo interno efectivo y que no sea maquillaje".
Sobre si España volverá, Merce Moreno aseguró que ve prácticamente "imposible" el regreso de España, teniendo claro que es la línea roja que RTVE debe poner: "Creo que la condición de que no participe Israel debería mantenerse; de lo contrario, sería un volantazo extraño de la cadena".
"Si se puso la fecha del 17 de mayo es para hacer una valoración de lo que pueda ocurrir en Viena y ver si esa denuncia hacia un sistema de votación vulnerable que ya hicieron el año pasado ocurre este año con las nuevas normas que se aprobaron en diciembre", aseguró el director de Eurovisión-Spain, añadiendo que España debe poner como condición que "no haya dobles varas de medir por parte de la UER con determinadas delegaciones".
"Se tienen que poner todos estos puntos y aspectos sobre la mesa y ver cómo mejorar esa gestión interna y esa gobernanza de lo que es Eurovisión para volver a sus valores fundamentales. Para recuperar la credibilidad en el formato y en el sistema de votación y que Eurovisión vuelva a ser independiente y no dependa de intereses comerciales, de un único patrocinador. No puede ser que tú dependas de un patrocinador único. Trabaja para que se pueda tener un multipatrocinio, por ejemplo, en el Festival de Eurovisión con grandes compañías a nivel europeo, pero que sean colaboraciones o patrocinios sin restricciones", añade García.
"Mientras participe Israel, que es un Estado que está cometiendo crímenes contra los derechos humanos, y mientras que la UER ampare ese blanqueamiento del genocidio, España o RTVE, bajo la actual dirección, no va a participar. No va a regresar al Festival de Eurovisión. Ese es el principal condicionante", sentenció Pecharromán.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.