El famoso "M. Rajoy" es una de las piezas más célebres a la par que polémicas del entramado Gürtel–Bárcenas–Kitchen. Este sobrenombre aparecía en forma de anotaciones manuscritas del extesorero del PP en los llamados papeles de Bárcenas. Según esas anotaciones, esa referencia estaría asociada a pagos periódicos en dinero negro a dirigentes del partido, entre ellos quien entonces era su líder, pero nunca se pudo probar judicialmente. Sin embargo, el extesorero siempre ha mantenido -de hecho, lo ha vuelto a asegurar en el actual juicio por la Kitchen- que hacían referencia al ex presidente del Gobierno. Ahora, se ha conocido una llamada que tuvo el abogado de Rajoy con un miembro de Netflix, en la que, en un despiste, reconoció que su cliente se identificaba con este sobrenombre.
Antonio Ábalos, responsable de marketing de Netflix en España desde 2016 hasta 2021, fue el hombre que recibió esta llamada y el mismo que la ha desvelado en los últimos días. Todo sucedió en 2017, año en el que la plataforma estrenó la tercera temporada de uno de sus títulos más exitosos de la época: Narcos. Tras el furor causado por las dos primeras entregas, los de la 'N' roja querían crear una campaña de marketing potente.
Y tanto que lo fue. Terminó causando el enfado de Rajoy y, como consecuencia, provocando la llamada de su abogado. Pero, ¿por qué? "Ahora que el propio Bárcenas ha tenido a bien aclarar públicamente quién es M. Rajoy, creo que por fin tengo la cobertura histórica, moral –y posiblemente legal– necesaria para contar una historia que tiene mucho que ver con todo aquello", escribe Ábalos en un artículo.
Después de la notoria repercusión de la campaña Oh, blanca Navidad de la anterior temporada, Netflix subió la apuesta para dar la bienvenida a la tercera, centrada en el cartel de Cali. Uno de los personajes clave de la trama era Guillermo Pallomari, interpretado por Javier Cámara. Tal y como recuerda el creativo, "Pallomari era el contable de los narcos", "el hombre que lo sabía todo" y "anotaba cifras en columnas, sin pensar demasiado en las consecuencias de lo que representaban".
Por ello, en una de las reuniones con las agencias, alguien lo apodó "el Bárcenas de Cali…". "¿Y si hacemos referencia a los papeles de Bárcenas?", propuso una voz. "Silencio. Después, sonrisas. Teníamos nuestra campaña", recuerda Ábalos.
En una de sus lonas gigantes, Netflix promocionaba la serie haciendo una referencia directa al SMS que Rajoy había enviado a Bárcenas cuando éste entró en prisión preventiva: "Luis, sé fuerte. Te seguimos todos. Ánimo". En su lugar, se leía: "Sé fuerte. Vuelve Narcos". Mientras, en la promo difundida a través de sus redes sociales, se incluía "los papeles de Bárcenas con una fidelidad casi académica": "Mismo formato, misma tipografía, misma estructura de columnas. Los mismos subrayados en amarillo, con esa caligrafía de contable meticuloso que anota cifras sin hacerse demasiadas preguntas", detalla el que fuera su responsable de marketing.
El vídeo no dejaba lugar a dudas, ya que Pallomari explicaba con "pedagogía tranquila cómo llevar una caja B" y, al final, el siguiente mensaje: "Sobre todo, que no pillen al tesorero".
La "llamada en B"
La campaña no tardó en viralizarse, pero tampoco en despertar el enfado del ex presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Ábalos se encontraba en la oficina de Ámsterdam cuando recibió una "llamada en B": "Buenas tardes. Soy Fulanito (aquí va un nombre de apellido compuesto). Represento a un cliente que aparece mencionado en la campaña publicitaria que Netflix ha publicado estos días", decían al otro lado del teléfono.
Con el nerviosismo de quien piensa que ha "conseguido que Netflix tenga un conflicto diplomático con el gobierno de España" y le van a "despedir", el creativo preguntó: "¿Puede decirme quién es su cliente?". "Don Mariano Rajoy", escuchó, para su sorpresa.
Ábalos recuerda que la promo "replicaba los papeles de Bárcenas, unos documentos que en ese momento eran objeto de procedimiento judicial y habían sido ampliamente publicados en todas partes" y que en su material "no había ningún Mariano Rajoy": "Entiendo —dije, con la calma fingida de quien está empezando a ver la luz al final del tunel, pero aún no lo tiene claro— ¿Y en qué parte concreta de nuestra campaña considera su cliente que aparece mencionado?".
"Es obvio, donde pone M. Rajoy. La intención difamatoria de su campaña es clara", el abogado se había tendido su propia trampa. "Respiré aliviado", recuerda el protagonista, que reproduce cuál fue su respuesta: "En nuestra campaña aparecen los papeles de Bárcenas, pero no se menciona a su cliente. Si don Mariano Rajoy se siente aludido y decide demandarnos por ello, ¿no estará reconociendo ante un juez que es él quien aparece en esos documentos?".
Tras un silencio "largo", "de alguien que acaba de darse cuenta de que ha cometido un error irreversible al marcar ese número", el abogado cambió su tono y le pidió que "consideraran retirar la campaña por las molestias que está causando".
La conversación llegó a su fin, la campaña continuó adelante y Ábalos no volvió a saber nada del abogado de primera mano. Aunque sí por los medios, un tiempo más tarde: "Años después me enteré de que Fulanito acabó en prisión, condenado en el marco de la trama Gürtel".
Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes
Síguenos en Google Discover