Si una tecnología ha destacado en 2025 ha sido, sin lugar a dudas, la inteligencia artificial (IA). Se ha colado por las rendijas de nuestra vida y está presente en muchas más tareas y actividades de las que somos conscientes. Y, en 2026, seguro que se va a seguir desarrollando sin parar.
La inteligencia artificial ha dejado de ser opcional
OpenAI, la compañía matriz de ChatGPT, lo resumía así en uno de sus comunicados recientes: “Los sistemas de IA están pasando de ser herramientas especializadas a convertirse en asistentes generales para el trabajo y la vida cotidiana”. La cuestión ya no es si usarla o no, sino cómo hacerlo con criterio.
Así que, como todo va a una velocidad que cuesta mantenerse al día, hoy te traigo 10 cosas que tienes que hacer este año con la inteligencia artificial para no quedarte atrás.
1. Usa la IA como apoyo, no como sustituto del pensamiento
Uno de los primeros errores habituales es delegar completamente en la IA. Desde OpenAI insisten en que sus modelos están diseñados para “asistir al razonamiento humano, no reemplazarlo”.
Este año te sugiero adoptar un hábito claro: usar la IA para explorar ideas, resumir información o contrastar puntos de vista, pero no para decidir sin revisar. La IA funciona mejor cuando se combina con criterio humano.
2. Aprende a escribir buenas instrucciones (prompts)
Google lo deja claro en su documentación sobre IA generativa: “La calidad de la salida depende en gran medida de la calidad de la entrada”. Saber pedir bien las cosas se ha convertido en una nueva competencia básica.
No hace falta ser técnico, pero sí aprender a explicar con claridad qué quieres, en qué contexto y con qué límites. Es una habilidad que ahorra tiempo y mejora resultados.
3. Integra la IA en tareas concretas del día a día
Microsoft insiste en que el valor real de la IA está en el uso cotidiano. En su blog corporativo señala que “la IA es más útil cuando se integra en flujos de trabajo reales, no cuando se usa de forma aislada”.
Este año es buen momento para identificar tareas repetitivas —resúmenes, borradores, organización de información— y probar cómo la IA puede facilitar ese trabajo sin complicarlo.
4. Entiende sus límites antes que sus posibilidades
Una de las advertencias más repetidas por las propias empresas es que la IA no es infalible. OpenAI reconoce que sus modelos “pueden cometer errores y generar información incorrecta”, especialmente cuando se les pide precisión absoluta.
Conocer estas limitaciones evita frustraciones y errores. La IA no debe usarse como única fuente en temas sensibles o complejos.
5. Protege datos personales y profesionales
Google recuerda en sus políticas de uso responsable que “los usuarios deben ser conscientes de la información que comparten con sistemas de IA”. Introducir datos personales, confidenciales o sensibles sin control puede tener consecuencias.
Adoptar el hábito de no compartir información delicada con herramientas de IA abiertas es una medida básica de seguridad digital.
6. Usa la IA para aprender, no solo para producir
Meta subraya en su enfoque de IA abierta que estas herramientas pueden “ampliar el acceso al conocimiento y facilitar el aprendizaje personalizado”.
Utilizar la IA para entender mejor un tema, pedir explicaciones alternativas o profundizar en conceptos es una de sus aplicaciones más valiosas y menos polémicas.
7. No asumas que la IA es neutral
Todas las grandes empresas coinciden en este punto. OpenAI reconoce que “los modelos reflejan patrones presentes en los datos con los que han sido entrenados”. Eso implica sesgos, limitaciones culturales y puntos ciegos.
Usar la IA con espíritu crítico es fundamental, especialmente en temas sociales, políticos o culturales.
8. Mantente al día de cómo evoluciona
La IA cambia rápido. Google advierte de que “los sistemas de IA generativa están en constante evolución”. Lo que hoy funciona de una manera puede cambiar en pocos meses.
Dedicar algo de tiempo a seguir actualizaciones oficiales ayuda a entender nuevas funciones, riesgos y oportunidades. Y ya sabes que en El Telescopio siempre tratamos de ayudarte para que no te quedes atrás.
9. Aprende a convivir con la IA en el trabajo
Microsoft señala que la IA “transformará la forma en que trabajamos, no por eliminar el empleo, sino por cambiar las tareas”. Este año es clave para adaptarte: aprender a colaborar con sistemas de IA será tan importante como dominar herramientas digitales básicas.
No se trata de competir con la IA, sino de saber usarla mejor que otros.
10. Decide conscientemente cuándo no usarla
Tan importante como usar la IA es saber cuándo no hacerlo. No todo necesita automatización. Las propias empresas recomiendan no depender de la IA en decisiones sensibles.
OpenAI lo expresa con claridad: “El juicio humano sigue siendo esencial, especialmente en contextos éticos, creativos y personales”. Elegir no usar la IA también es una decisión válida.
Usar la IA bien será una ventaja, no usarla o hacerlo sin pensar será un riesgo. Estas herramientas no son una moda pasajera. Como recuerdan OpenAI, Google o Microsoft, estamos ante una tecnología transversal que ya afecta a casi todos los ámbitos de la vida.
En 2026, la diferencia no estará entre quienes usan IA y quienes no, sino entre quienes la usan con criterio y quienes la adoptan sin entenderla.