El podcast se ha consolidado como uno de los formatos de comunicación más influyentes de la última década. Flexible, cercano y cada vez más profesionalizado, el audio bajo demanda se ha convertido tanto en un espacio de expresión personal como en una alternativa real de emprendimiento y generación de ingresos.
¿Cómo se empieza un podcast?, ¿cómo lo haces interesante o rentable?
Seguro que en algún momento de tu vida, te has planteado hacer uno. De forma individual, con alguna persona tan friki como tú. Durante la pandemia, yo mismo estuve publicando uno que enviaba a mis amigos (aunque yo no tenía ningún interés en hacerlo de forma “profesional”).
Pero, ¿cómo se empieza un podcast?, ¿cómo lo haces interesante o incluso rentable? Esas son preguntas que no siempre son fáciles de responder. Así que, hoy quiero echarte una mano, desde mi propia experiencia y mis conversaciones con verdaderos profesionales del medio.
¿Por qué quieres hacer un podcast y qué esperas conseguir con él?
Primeros pasos
Antes de pulsar el botón de grabar, conviene detenerse y reflexionar: ¿por qué quieres hacer un podcast y qué esperas conseguir con él?
Esa pregunta es el verdadero punto de partida. No es lo mismo lanzarlo como pasatiempo creativo, que hacerlo como herramienta de marca personal, complemento profesional o proyecto empresarial.
Desde las grandes plataformas insisten en esta idea. En la guía para creadores de Spotify se subraya que “definir tu audiencia y tu nicho es el primer paso para construir una base sólida de oyentes”. Tener claro el objetivo condiciona el tono, la frecuencia, el formato y también el grado de exigencia que te impondrás a ti mismo.
Sobre qué hacer el podcast
El segundo gran pilar es la temática. Aunque prácticamente cualquier asunto puede encontrar oyentes, existen tendencias claras que dominan las listas de reproducción. Los podcasts de crónica negra y misterio siguen encabezando los rankings, pero también funcionan muy bien los formatos de conversación cultural, entrevistas en profundidad, divulgación científica, tecnología, bienestar o música.
La clave no está solo en elegir un tema popular, sino en aportar una mirada propia y sostenida en el tiempo. Un podcast sobre un asunto que no te interesa acabará abandonado antes de alcanzar a su audiencia potencial.
Cómo producirlo
Una vez definida la idea, llega el momento de pensar en la producción. La buena noticia es que nunca ha sido tan fácil empezar. No hace falta un estudio profesional ni una inversión elevada. Un micrófono USB de calidad media, un ordenador y un entorno silencioso son suficientes para arrancar. El oyente puede perdonar un podcast modesto, pero no un audio deficiente. De hecho, como señalan plataformas especializadas en el medio, la calidad de sonido es uno de los factores que más influyen en la fidelización de la audiencia.
En este proceso, la tecnología juega a tu favor como creador. Cada vez hay más herramientas de edición accesibles y soluciones basadas en inteligencia artificial, que te permiten agilizar tareas que antes requerían conocimientos técnicos avanzados.
Hoy es posible limpiar el audio, generar transcripciones automáticas, crear resúmenes, títulos optimizados o incluso piezas promocionales para redes sociales en cuestión de minutos. Los servicios vinculados a grandes plataformas, como los sistemas integrados de publicación y análisis, han rebajado drásticamente la barrera de entrada al medio.
Cómo hacer que tu podcast llegue al público
Con el episodio listo, llega una de las decisiones más importantes: la distribución. Publicar un podcast ya no consiste en subir un archivo a una sola web, sino en hacerlo accesible desde múltiples plataformas. Apple Podcasts sigue siendo una referencia global, especialmente en dispositivos iOS, mientras que Spotify ha apostado fuerte por el formato y se ha convertido en uno de los principales puntos de consumo de audio. A estas se suman Amazon Music y, en el ámbito hispanohablante, iVoox, que destaca por su comunidad activa y sus opciones de apoyo económico a creadores.
La mayoría de podcasters utilizan servicios de alojamiento que se encargan de distribuir automáticamente cada episodio en todas estas plataformas. Esto no solo ahorra tiempo, sino que multiplica la visibilidad y facilita que el oyente escuche el podcast desde la aplicación que prefiera. Además, estas plataformas ofrecen estadísticas detalladas que permiten conocer mejor a la audiencia y ajustar el contenido.
Yo utilizaba Buzzsprout, que funciona bastante bien y está orientado a periodistas y creadores independientes. También está Podbean, que permite rentabilizar el contenido de forma bastante sencilla, pero te aviso que yo no lo he usado, así que no puedo asegurar que funcione como esperas.
Ganar dinero
La pregunta inevitable es si se puede ganar dinero con un podcast. La respuesta es sí, pero no de forma inmediata. La monetización suele llegar cuando existe una audiencia fiel y recurrente. Una de las vías más habituales es la publicidad, ya sea mediante anuncios insertados dinámicamente o menciones directas del creador. Las propias plataformas reconocen que los anunciantes buscan podcasts con comunidades definidas y coherentes, más allá de las cifras absolutas.
Otra opción creciente es el apoyo directo de los oyentes, a través de suscripciones o contenidos exclusivos. En este modelo, la relación con la audiencia es aún más estrecha: el oyente no solo consume, sino que contribuye a que el proyecto siga adelante. A ello se suman otras fórmulas como el merchandising, los eventos en directo, la afiliación o la utilización del podcast como escaparate de otros servicios profesionales.
La clave es la audiencia
Pero antes de pensar en monetizar, hay que ganar audiencia. Y aquí no hay atajos milagrosos. La constancia es fundamental. Publicar de forma regular genera hábito y confianza. A esto se suma la promoción en redes sociales, en las que los fragmentos de audio o vídeo corto pueden actuar como puerta de entrada para nuevos oyentes. Las colaboraciones con otros podcasters, las entrevistas cruzadas y la participación en comunidades afines también son estrategias eficaces para crecer.
No hay que olvidar el SEO aplicado al podcast. Títulos claros, descripciones bien trabajadas y textos que expliquen el contenido de cada episodio ayudan a que el podcast sea más fácil de encontrar tanto dentro de las plataformas como en los buscadores. En un entorno saturado de contenidos, la visibilidad es casi tan importante como la calidad.
Empezar a ser podcaster hoy es una mezcla de vocación, estrategia y paciencia. Es un formato que permite hablar de lo que importa, construir comunidad y, con el tiempo, convertir la voz en una herramienta profesional. Como recuerdan desde Spotify a los nuevos creadores, “no existe un único camino correcto: lo importante es empezar, aprender y evolucionar con cada episodio”. El micrófono está ahí. La pregunta es qué historia quieres contar y a quién quieres que te escuche.