Lanzado en 2019 con la intención de plantar raíces en el terreno de los grandes shooters como servicio, BioWare y Electronic Arts daban luz verde al comienzo de operaciones en Anthem, una aventura de ciencia ficción con misiones cooperativas, vuelo con exotrajes personalizables llamados Javelins y un sistema de recompensas ligadas al equipo y la progresión.
Los orígenes del desastre
Hasta aquí todo bien. Sin embargo, el juego arrastró desde su estreno una serie de problemas que terminaron marcando su trayectoria:
- Problemas técnicos en el lanzamiento
- Una narrativa poco trabajada
- Una progresión lenta basada en la repetición de misiones
- La ausencia de contenido de respaldo tras el lanzamiento
Todo lo anterior terminó por convertir Anthem en un fracaso comercial de primer orden. Años después, el estudio llegó a plantear un rediseño del juego, pero ese plan se canceló en 2021, dejando el proyecto en un estado de mantenimiento.

Con este panorama, Electronic Arts anunció el cierre del servicio el 3 de julio de 2025 y estableció su final definitivo para el 12 de enero de 2026. En la sección de preguntas frecuentes (FAQ), la editora dejó por escrito que, a partir de esa fecha, “el juego dejará de ser jugable”.
Las compras y la moneda premium (Shards) se desactivaron hace meses, aunque el saldo restante se pudo utilizar hasta el apagado de los servidores.
En paralelo, el título dejó de venderse en tiendas digitales y también salió del catálogo de EA Play el 15 de agosto de 2025, aunque se ha podido descargar desde las bibliotecas digitales hasta el cierre. Ahora, con los servidores oficiales apagados y al exigir conexión online permanente, el juego deja de ser accesible en PC y consolas, incluso para quienes lo poseen en formato físico.
¿Hay vida lejos del servicio oficial?
Pero es posible que a este “muerto” aún le queden algunas partidas. Ya circulan iniciativas para levantar servidores privados en PC mediante procesos de ingeniería inversa. Por ahora no parecen haber tenido demasiado éxito y, en caso de salir adelante, el progreso será lento, ya que depende del trabajo de voluntarios.
Además, siempre existe el riesgo de una respuesta legal si se cruzan líneas delicadas en este tipo de proyectos.
Sin compensación alguna
Con todo, el caso vuelve a poner el foco sobre un asunto recurrente en los juegos de formato exclusivamente online: sin servidores no hay partidas. Electronic Arts no ha anunciado ninguna compensación mínima, como un modo de juego sin conexión que permita conservar el título de forma funcional.

En este contexto surgen movimientos como la Iniciativa Ciudadana Europea ‘Stop Killing Games’, que reclama planes de final de servicio para que, cuando un juego sea apagado, siga siendo accesible sin exigir a las editoras el mantenimiento indefinido de los servidores.
Si la Comisión Europea valida las firmas, deberá plantearse seriamente si son necesarios este tipo de cambios normativos.