Mucha veces se ve al deporte como lo que es, un mero entretenimiento, pero también para mucha gente es una vía de escape para salir de los problemas que se presentan en la vida. Durante las Finales de la Conferencia Oeste de la NBA 2025, Anthony Edwards, estrella de los Minnesota Timberwolves, ha acaparado la atención no solo por su rendimiento deportivo, sino por el brazalete naranja que lleva en cada partido. El accesorio es el resultado de una promesa hecha a Luca Wright, un niño de seis años que lucha contra la leucemia, y se ha convertido en un símbolo de compromiso y apoyo que ha resonado entre aficionados de la NBA y más allá.
El origen de una promesa
La historia comenzó en enero de 2025, tras un partido contra los Detroit Pistons en el que Edwards anotó un récord personal de 53 puntos. Después del encuentro, el alero se encontró con Luca Wright, un joven fanático que, a pesar de su batalla contra la leucemia, asistió al partido vistiendo la camiseta de Edwards y portando un cartel con un mensaje claro: “To Do: 1. Beat Cancer 2. Be The Next MJ”.
Durante ese encuentro, Edwards firmó la camiseta y el cartel de Luca y recibió de él una pulsera naranja con la inscripción “Love Like Luca”. Conmovido por el gesto, Edwards prometió públicamente que llevaría la pulsera en su brazo izquierdo durante toda su carrera profesional como muestra de apoyo a Luca y su familia.
Apenas dos días después de ese momento, Edwards vistió ya el brazalete en un partido contra los Los Angeles Clippers, contribuyendo con 37 puntos, 8 asistencias y 7 rebotes en una remontada que selló la victoria de los Timberwolves por 108-106. Desde entonces, el brazalete ha sido una constante en su indumentaria.
Reencuentro y expansión del símbolo
La conexión entre Edwards y Luca fue reafirmada durante el NBA All-Star Weekend 2025 en San Francisco, donde se reunieron nuevamente en un evento que fue ampliamente compartido en redes sociales. En ese reencuentro, Luca le regaló a Edwards otro brazalete, y ambos compartieron un momento que fue captado en video y difundido en Instagram. Por limitaciones de acceso a la publicación original, no se puede describir el contenido visual de ese reel, pero se entiende que reforzó la narrativa emotiva entre el jugador y su joven admirador.
Además, la historia ha trascendido la cancha: la familia de Luca ha recibido solicitudes de seguidores interesados en adquirir pulseras con la misma frase, “Love Like Luca”, lo que ha generado iniciativas de apoyo e interés en comunidades más amplias fuera de Minneapolis.
Un gesto con impacto más allá del juego
El brazalete simboliza más que un accesorio de moda: es un recordatorio constante de la lucha contra la leucemia y una forma tangible de apoyar a quien inspira a Edwards. En un entorno profesional donde las estadísticas y el rendimiento suelen dominar la atención mediática, este lazo humano ha generado una narrativa paralela que enfatiza los valores de empatía y solidaridad en el deporte.
El gesto también ha influido en la cultura de los Timberwolves, ya que Edwards presentó a Luca a sus compañeros en el vestuario, quienes también recibieron brazaletes con el mismo mensaje, consolidando un sentido de comunidad dentro del equipo.