La vuelta de Saúl Ñíguez con el Flamengo no fue una simple noticia de alineaciones. El centrocampista español volvió a sentirse futbolista este fin de semana después de más de cuatro meses sin competir, pero su reaparición quedó marcada por unas palabras que situaron el foco mucho más allá del césped. Tras el encuentro, Saúl confesó que está atravesando una situación familiar muy delicada, ya que su hijo mediano permanece ingresado en la UCI, y reconoció que estos días han sido especialmente duros para él.

El exjugador del Atlético de Madrid no disputaba un partido oficial desde diciembre de 2025, cuando cerró el año con molestias físicas que terminaron obligándole a pasar por quirófano. A comienzos de enero fue intervenido del talón izquierdo tras arrastrar una lesión relacionada con el tendón de Aquiles y el síndrome de Haglund, una operación que le dejó fuera durante buena parte del arranque de temporada en Brasil. Las previsiones apuntaban a una recuperación de unos tres meses, aunque el proceso se alargó hasta mediados de abril.

Un regreso esperado en Flamengo

El regreso de Saúl era una de las noticias más esperadas dentro del entorno del club brasileño. El español había entrado ya en la fase final de su recuperación durante los últimos días y el plan era que pudiera volver a competir antes de que terminara abril. Finalmente, su reaparición se produjo este 19 de abril, cuando volvió a sumar minutos con el Flamengo tras completar la rehabilitación. Iincluso dejó una intervención decisiva en la jugada del 2-0, participando en la acción que terminó rematando Lucas Paquetá.

En clave puramente deportiva, la noticia supone un alivio para el conjunto rojinegro. Saúl había llegado al club en julio de 2025 después de poner fin de manera definitiva a su larga etapa en el Atlético y firmó con Flamengo hasta diciembre de 2028. Su primer tramo en Brasil estuvo marcado por una adaptación exigente y por problemas físicos que le impidieron tener continuidad, aunque logró formar parte del equipo que conquistó la Copa Libertadores.

“Llevo tres días durmiendo en el hospital”

Pero lo más impactante de la jornada no estuvo en su rendimiento, sino en sus declaraciones posteriores. En un mensaje difundido en redes sociales, Saúl explicó con enorme franqueza que su regreso se produjo en medio de una circunstancia familiar muy difícil. El futbolista señaló que “no están siendo días fáciles” porque su hijo mediano está en la UCI, y añadió que llevaba tres días durmiendo en el hospital antes de poder volver a jugar. Esa confesión dio una dimensión completamente distinta a su reaparición.

Brasil ya había recuperado al mejor Saúl

El regreso actual también cobra más valor si se mira lo que Saúl ya había conseguido construir en sus primeros meses en Brasil. Antes de caer lesionado, su rendimiento con Flamengo estaba dejando una sensación muy positiva dentro del club y alrededor del equipo. De hecho, en septiembre de 2025, en pleno buen momento del centrocampista, Filipe Luís llegó a definirlo como el mejor Saúl que estaba viendo, incluso sugiriendo que podía tratarse del “mejor Saúl de su carrera”. El técnico destacaba entonces que el español estaba a un nivel altísimo, asentado en el doble pivote y siendo decisivo para que Flamengo liderara el campeonato.

Aquel tramo fue importante porque ayudó a cambiar el relato alrededor del futbolista. Después de sus últimas temporadas en España, mucho más irregulares, Brasil empezaba a parecer el lugar donde podía reencontrarse con su mejor versión. El propio contexto personal también parecía acompañarle entonces, en una etapa en la que acababa de ser padre por tercera vez y volvía a transmitir sensaciones de plenitud dentro y fuera del campo.

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