España ya ha bordado su segunda estrella en los uniformes. Dieciséis años después de aquella inolvidable noche de Johannesburgo, la Selección Española conquistó su segundo Mundial tras imponerse a Argentina (1-0) en una final de máxima tensión que necesitó una prórroga para decidir al nuevo campeón. El gol de Ferran Torres en el minuto 106, culminando una brillante acción iniciada por Pedro Porro y continuada por Nico Williams, desató la locura entre los miles de aficionados desplazados a Nueva Jersey y millones de españoles que siguieron el partido desde sus casas, bares y plazas de todo el país.
España fue superior durante todo el encuentro. El equipo de Luis de la Fuente monopolizó la posesión, apenas concedió ocasiones a la vigente campeona del mundo y dio la sensación de tener siempre el control del partido. Incluso llegó a celebrar un tanto de Nico Williams y otro de Ferran que fueron anulados. Argentina resistió como pudo y acabó jugando los últimos minutos del tiempo reglamentario con un futbolista menos tras la expulsión de Enzo Fernández por una dura entrada sobre Pau Cubarsí. La igualdad en el marcador se rompió finalmente en la prórroga, cuando Ferran apareció en el momento decisivo para escribir una nueva página dorada en la historia del fútbol español.
La conquista del Mundial pone el broche de oro a un campeonato sobresaliente de la Roja. El conjunto español fue creciendo con el paso de las semanas hasta convertirse en el equipo más sólido del torneo. Tras una fase de grupos en la que acabó líder después de empatar en el debut ante Cabo Verde (0-0), golear a Arabia Saudí (4-0) y vencer a Uruguay (1-0), España fue eliminando rivales de enorme entidad. Superó con autoridad a Austria en octavos (3-0), dejó en el camino a Portugal (1-0) y Bélgica (2-1) y firmó una exhibición colectiva frente a Francia en semifinales (2-0), antes de culminar su obra derrotando a Argentina en la gran final.
El éxito confirma el extraordinario momento que vive la Selección Española, que en apenas unos años ha enlazado la conquista de la Eurocopa con el título mundial gracias a una generación que mezcla juventud, talento y madurez competitiva. Futbolistas como Lamine Yamal, Nico Williams, Cubarsí, Rodri, Fabián Ruiz o el propio Ferran Torres han liderado un equipo reconocible por su ambición, su dominio del balón y su capacidad para competir en los momentos de máxima exigencia.
Mientras tanto, España sigue inmersa en la celebración de una segunda estrella que ya forma parte de la historia del deporte nacional. Tras aterrizar este lunes en Madrid, la selección protagonizará una multitudinaria rúa por las calles de la capital, donde se espera la presencia de cientos de miles de aficionados. El recorrido oficial arrancará tras las recepciones institucionales y llevará al autobús descapotable desde el entorno de Moncloa hasta la Plaza de Colón, epicentro de la gran fiesta final, donde los jugadores ofrecerán el trofeo a la afición y compartirán el éxito con los seguidores que han acompañado al equipo durante todo el campeonato. Para garantizar la seguridad del evento se ha desplegado un amplio dispositivo con cientos de efectivos.
La imagen de la Copa del Mundo levantada al cielo de Nueva Jersey ya pertenece al álbum de los grandes recuerdos del deporte español. Como ocurrió en 2010, el fútbol ha vuelto a unir al país durante un mes de emociones, ilusión y noches inolvidables. Esta vez la historia la escribió una nueva generación que ha demostrado que el relevo estaba preparado. España ya luce dos estrellas sobre su escudo y, con una plantilla todavía muy joven, el futuro invita a seguir soñando.
Las mejores imágenes de la victoria y la celebración del Mundial
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