España tiene un deporte en el que acaba de conseguir algo que ninguna otra selección había logrado antes. Es campeona de Europa de fútbol playa en categoría masculina y femenina al mismo tiempo. Lo hizo el pasado 13 de septiembre en Viareggio, en una jornada en la que ambos equipos derrotaron a Italia y convirtieron al fútbol playa español en el primer país capaz de conquistar los dos títulos de la Euro Beach Soccer League en una misma edición.
Y, sin embargo, probablemente sea uno de los éxitos internacionales españoles que menos espacio ocupa fuera de su propio entorno.
Este viernes, apenas cuatro semanas después de aquella jornada histórica, las dos selecciones regresan a la competición. Lo hacen en El Puerto de Santa María, donde disputarán el Mundialito Beach Soccer Andalucía entre el 9 y el 11 de octubre. España llega como doble campeona continental y tendrá delante a algunas de las principales potencias mundiales de la especialidad.
El torneo supone así una nueva oportunidad para comprobar hasta dónde llega el dominio español en un deporte que lleva décadas creciendo lejos de los grandes focos.
Un doblete que no había conseguido nadie
La selección femenina derrotó a Italia por 4-3 en la prórroga. Horas después, la masculina hizo lo propio ante el combinado italiano, aunque con mucha más diferencia: 2-5 para España. Dos finales, dos victorias y dos campeonatos continentales para una misma federación. Hasta este año, nadie había conseguido completar ese doblete desde la creación de la competición femenina en 2021.
El resultado culmina además un proceso mucho más largo. La selección española de fútbol playa disputó su primer partido en 1996 y llega ahora a su 30º aniversario con las dos selecciones absolutas en lo más alto del fútbol europeo. Tres décadas separan aquel primer equipo, formado por antiguos profesionales y jugadores amateur, de una generación capaz de conquistar Europa por partida doble.
El Puerto vuelve a poner el fútbol playa en el mapa
La Real Plaza de Toros de El Puerto de Santa María ya acogió en mayo una etapa de la Euro Beach Soccer League. Allí las dos selecciones españolas consiguieron su clasificación para las respectivas Superfinales que terminarían ganando en Italia. Cuatro meses después, regresan al mismo escenario convertidas en campeonas de Europa. El Mundialito reunirá a cuatro selecciones en cada categoría.
En el torneo masculino, España se enfrentará a Brasil, Portugal y Paraguay. No son rivales menores: Brasil llega como vigente campeón del mundo y ganador de la última edición del Mundialito, mientras que Portugal acumula siete títulos en el torneo y dos Mundiales. Paraguay, por su parte, es el actual subcampeón de la Copa América.
En el femenino, España compartirá competición con Brasil, Italia y Ucrania. El cartel permite medir el doblete europeo frente a selecciones que forman parte de la élite internacional.
Un deporte que sigue siendo pequeño pese a sus éxitos
España ha conseguido convertirse en una potencia del fútbol playa, pero el éxito deportivo no se ha traducido en una atención comparable a la de otras selecciones nacionales.
La especialidad continúa ocupando un espacio reducido dentro del ecosistema deportivo español. No tiene la exposición del fútbol once, ni la estructura de clubes y competiciones del fútbol sala, ni la presencia mediática de otras modalidades en las que España también ha conseguido éxitos internacionales.
Y eso hace todavía más llamativo el momento actual. Porque mientras el fútbol playa continúa buscando su espacio, España ha construido una doble élite. La selección masculina ya ha demostrado durante años que puede competir por los grandes títulos. En Viareggio recuperó la corona europea después de imponerse a Italia y volvió a situarse en lo más alto del continente.
La femenina, por su parte, también ha conseguido establecerse entre las grandes. Su victoria ante Italia en la final de septiembre supuso la confirmación de un proyecto que ha ido creciendo desde la creación de la competición continental femenina. Ahora ambas tienen la posibilidad de trasladar ese dominio a casa.
De campeonas de Europa a aspirantes en casa
El Mundialito comienza este viernes y España no tendrá demasiado tiempo para disfrutar del doblete. La selección masculina debutará contra Paraguay el 9 de octubre, antes de enfrentarse a Portugal al día siguiente. La femenina hará lo propio ante Ucrania y después se medirá a Italia.
La competición llega, además, en un momento especialmente interesante para medir el nivel real de ambas selecciones. Europa ya está conquistada. Ahora toca enfrentarse a un contexto internacional en el que aparecen Brasil, Portugal, Paraguay o Italia, países con una tradición muy fuerte en la modalidad.
El objetivo deportivo es evidente: demostrar que el doblete de Viareggio no fue una excepción, sino la consecuencia de que España se ha instalado entre las potencias del fútbol playa.
Lo curioso es que todo esto está ocurriendo mientras la modalidad sigue siendo prácticamente invisible para buena parte del público español. España ya domina Europa por partida doble. Quizá el mayor reto del fútbol playa español no esté únicamente en seguir ganando, sino en conseguir que alguien mire.
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