El Comité Olímpico Internacional (COI) ha anunciado este jueves que solo las mujeres biológicas podrán competir en las disciplinas femeninas de los Juegos Olímpicos previstos para celebrarse en Los Ángeles en 2028. La decisión se produce bajo el marco de la nueva política de protección de la categoría femenina, recogida en el documento 'Política sobre la protección de la categoría femenina (mujeres) en el deporte olímpico y consideraciones orientadoras para federaciones internacionales y organismos rectores deportivos'.

Para acatar esta nueva normativa, todas las mujeres deportistas que participen en la competición deberán someterse a una prueba de detección del gen SRY, que deberá dar negativa, ya que se trata de un gen que únicamente está presente en los hombres biológicos. En los casos donde el resultado de esta prueba sea positivo, no serán descalificados, sino que pasarán a participar en las categorías masculinas y contarán como atletas masculinos en las categorías mixtas.

Tal y como argumentan desde el COI, la decisión llega después del estallido de diferentes polémicas en torno a la participación de deportistas transgénero con elevados niveles de testosterona y que, hasta ahora, competían en la misma categoría que las mujeres biológicas.

En esta línea, la presidenta del COI, Kirsty Coventry, ha defendido "el derecho de todos los olímpicos a participar en una competencia justa". "La política que hemos anunciado se basa en la ciencia y ha sido liderada por expertos médicos. En los Juegos Olímpicos, incluso los márgenes más pequeños pueden marcar la diferencia entre la victoria y la derrota. Por tanto, está absolutamente claro que no sería justo que los varones biológicos compitieran en la categoría femenina. Además, en algunos deportes simplemente no sería seguro", ha esgrimido Conventry tras conocerse el anuncio. Asimismo, añade que "todo deportista debe ser tratado con dignidad y respeto, y los deportistas solo deberán ser evaluados una vez en su vida". "Debe haber una educación clara sobre el proceso y asesoramiento disponible, junto con asesoramiento médico experto", ha añadido.

El nuevo cambio en la normativa llega después de que en septiembre de 2024, tras los Juegos Olímpicos de París, el COI iniciara una revisión de la política a razón de la polémica que surgió en torno a la participación de la argeline Imane Khelif, quien se alzó como campeona olímpica en la categoría femenina de boxeo de hasta 66 kilos, pese a que fue descalificada del Mundial 2023 por la Asociación Internacional de Boxeo (IBA) por incumplir los criterios de elegibilidad por elevados niveles de testosterona.

Al hilo de ello, en septiembre de 2025, el COI formó un grupo de trabajo para revisar las pruebas científicas y alcanzó el acuerdo de que el sexo masculino supone una ventaja en el rendimiento en todos los deportes y competiciones en las que es fundamental el uso de la fuerza, la potencia y la resistencia. Por ello, con el argumento de garantizar la equidad, concluyeron que la eligibilidad debía basarse en el sexo biológico. Además, el gupó añadió que el método menos invasivo y con mayor precisión para verificar el sexo biológico es el cribado del gen SRY, segmento de ADN presente en el cromosoma Y, cuyo desarrollo sexual masculino comienza en el útero e indica la presencia de testículos.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio