La final del Mundial terminó el pasado 19 de julio con España levantando su segunda estrella, pero sus consecuencias todavía continúan en los despachos. La FIFA ha abierto un amplio procedimiento disciplinario contra la Asociación del Fútbol Argentino, varios jugadores de la Albiceleste, un integrante del cuerpo técnico de Lionel Scaloni y el español Gavi por los incidentes ocurridos durante el torneo y, especialmente, tras el partido decisivo.

El encuentro, que España ganó por 1-0 en la prórroga, terminó con una batalla campal entre integrantes de ambas selecciones. Después de recibir el informe elaborado por el instructor disciplinario y de ética, la FIFA decidió investigar a Leandro Paredes, Nahuel Molina, Thiago Almada, Roberto Ayala y Pablo Martín Páez Gavira, Gavi. Todos ellos podrán presentar sus alegaciones antes de que la Comisión Disciplinaria adopte una resolución definitiva.

Tres cargos de agresión contra Paredes

El caso más grave es el de Leandro Paredes, a quien la FIFA atribuye tres posibles infracciones por agresión. El centrocampista argentino perdió los nervios después del pitido final y protagonizó varios enfrentamientos mientras los futbolistas españoles comenzaban a celebrar la conquista del título.

Las imágenes muestran a Paredes agarrando por el cuello a Eric García y enfrentándose posteriormente con Gavi, que terminó en el suelo durante la trifulca. El árbitro le mostró la tarjeta roja una vez terminado el encuentro, pero esa expulsión podría ser solo el inicio de un castigo mucho mayor.

El Código Disciplinario de la FIFA contempla una sanción mínima de tres partidos por una agresión contra un rival u otra persona que no sea un oficial del encuentro. Al existir tres cargos diferentes contra Paredes, una aplicación acumulativa podría situar su suspensión alrededor de los nueve encuentros, aunque la FIFA todavía no ha determinado la duración concreta ni ha confirmado que las penas vayan a sumarse íntegramente.

La estimación más prudente sitúa el castigo entre cinco y seis partidos, pero todo dependerá de cómo valore la Comisión la gravedad de los hechos, la participación del futbolista en cada incidente y las alegaciones presentadas por la defensa.

Molina, Ayala, Almada y Gavi también están investigados

Paredes no es el único argentino que se enfrenta a una posible suspensión. A Nahuel Molina se le imputan dos cargos de agresión —uno consumado y otro en grado de tentativa—, además de otro por conducta antideportiva. El lateral fue señalado por un enfrentamiento con Rodri durante los altercados posteriores al partido.

En caso de considerarse acreditadas ambas agresiones, Molina podría recibir una sanción próxima a los seis partidos, aunque también existe la posibilidad de que el castigo sea menor. El ayudante de Scaloni, Roberto Fabián Ayala, está investigado por un cargo de agresión después de empujar a Dani Olmo durante el caos generado sobre el terreno de juego.

Por otro lado, Thiago Almada y Gavi afrontan expedientes por conducta antideportiva. Este tipo de infracción contempla al menos un partido de suspensión, aunque la apertura del procedimiento no implica que ambos vayan a ser sancionados automáticamente. La Comisión deberá estudiar las imágenes, los informes y la versión de cada implicado antes de tomar una decisión.

La pancarta de las Malvinas amplía el expediente

La investigación no se limita a la pelea de la final. La FIFA también ha abierto un procedimiento contra la AFA por diferentes hechos ocurridos a lo largo del Mundial, entre ellos la exhibición de mensajes considerados inapropiados.

Uno de los episodios analizados es la pancarta con la frase “Las Malvinas son argentinas” que varios futbolistas mostraron tras eliminar a Inglaterra en las semifinales. El mensaje hacía referencia a la histórica disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido sobre las islas, administradas por los británicos y reclamadas por el país sudamericano.

La FIFA considera que este gesto podría vulnerar la norma que prohíbe utilizar un acontecimiento deportivo para realizar manifestaciones ajenas al deporte. Argentina ya fue sancionada en 2014 por exhibir un mensaje similar antes de un amistoso de preparación para el Mundial de Brasil.

Cánticos, retrasos y problemas de seguridad

El expediente contra la federación argentina es todavía más amplio. La FIFA investiga posibles incumplimientos relacionados con cánticos y gestos discriminatorios, retrasos en el inicio de partidos, incumplimientos de los protocolos de seguridad, lanzamiento de objetos y mensajes inapropiados exhibidos por futbolistas y aficionados.

Los cargos afectan a cuatro apartados del Código Disciplinario: la utilización de eventos deportivos para manifestaciones no deportivas, la conducta incorrecta de un equipo, la discriminación y el mantenimiento del orden y la seguridad en los estadios.

La AFA podría recibir una importante sanción económica y, en los supuestos más graves, medidas relacionadas con la presencia de público en futuros compromisos. Por el momento, sin embargo, no existe una resolución ni una sanción definitiva: el organismo argentino y todos los implicados dispondrán de un plazo para presentar sus argumentos.

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