El Gobierno ha aprobado una nueva medida para frenar la caída del precio del aceite de oliva en España. Ante las previsiones de una producción elevada y las existencias acumuladas de la campaña anterior, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha decidido retirar temporalmente del mercado una parte del aceite producido. El objetivo es evitar que el exceso de oferta provoque un desplome de los precios y perjudique a los agricultores.
El Ministerio de Agricultura ha establecido la retirada obligatoria del 12% de la producción declarada por las almazaras españolas. Esta decisión supone que aproximadamente 188.000 toneladas de aceite de oliva deberán permanecer almacenadas y fuera del circuito comercial.
La medida, que afecta a la campaña 2026/2027, también plantea una duda entre los consumidores: ¿subirá el precio del aceite de oliva en los supermercados o seguirá bajando durante los próximos meses?
¿Por qué el Gobierno ha ordenado retirar el 12% del aceite de oliva?
La decisión del Ministerio de Agricultura responde a la combinación de unas previsiones de producción elevadas y unas existencias superiores a las registradas en la campaña anterior. Esta medida está amparada por la UE, ya que el propósito es estabilizar el mercado y evitar disfunciones graves de los precios.
Otro de los objetivos es evitar que el exceso de producto disponible provoque distorsiones en el mercado y perjudique el funcionamiento del sector oleícola.
Esto no significa que el Gobierno haya prohibido producir aceite de oliva. La medida afecta a su comercialización, ya que las almazaras podrán continuar produciendo, pero deberán mantener almacenada una parte del aceite obtenido. De esta manera, se busca reducir la cantidad de producto disponible en el mercado y evitar nuevas caídas de precios.
Las almazaras deberán almacenar el aceite
El porcentaje del 12% se calculará sobre la producción declarada mensualmente por cada almazara durante la campaña 2026/2027. La obligación comienza con la producción correspondiente al mes de noviembre de este año.
Esto significa que el aceite declarado en octubre, primer mes de la campaña, queda excluido de esta medida. Las almazaras podrán elegir libremente la categoría de aceite de oliva que desean retirar del mercado y podrán realizar el almacenamiento tanto en instalaciones propias como ajenas.
El aceite retirado deberá permanecer fuera del mercado hasta el 30 de septiembre de 2027, fecha en la que finaliza el periodo establecido para esta medida.
Por tanto, las almazaras no tendrán que destruir ni dejar de producir ese aceite, sino conservarlo almacenado durante el tiempo fijado. Una vez concluido el periodo de retirada, podrá volver al circuito comercial.
¿Cómo afecta esto a nuestro bolsillo?
El precio del aceite de oliva no tiene por qué subir de forma inmediata tras la decisión del Gobierno. Lo que busca esta medida es frenar su caída y evitar que el exceso de oferta provoque nuevos descensos que perjudiquen a los productores.
Lo cierto es que el precio del aceite de oliva podría dejar de bajar al ritmo de los últimos meses. Los consumidores podrían notar una mayor estabilidad en las estanterías de los supermercados, aunque esto no significa que los precios vayan a quedar congelados.
Hay que tener en cuenta que el precio final de una botella de aceite de oliva también depende de otros factores, como los costes de producción, el transporte, la distribución y la demanda.
Por tanto, la retirada del 12 % de la producción no implica necesariamente una subida del precio del aceite de oliva, pero sí podría reducir las bajadas que se venían registrando. El impacto definitivo en el bolsillo de los consumidores dependerá de cómo evolucione el mercado durante los próximos meses.
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