La cotización de Samsung Electronics registró hoy una bajada del 8% al cierre de la bolsa de Seúl, dejando unas pérdidas que rondan los 17.000 millones de dólares, tras suspender ayer las ventas del Galaxy Note 7 por la quema de terminales durante la carga de batería. En la bolsa de Londres la caída ha sido aún mayor, y a media jornada de desplomaba un 9,5%. Este martes la multinacional ha anunciado que suspende definitivamente la fabricación y venta de modelo por los problemas de seguridad que existen de que el Note 7 ardan o explosionen.

Apagar el móvil

"Recientemente, hemos reajustado los volúmenes de producción para investigar a fondo y controlar la calidad, pero poniendo la seguridad del consumidor como máxima prioridad, hemos llegado a la decisión final de detener la producción del Galaxy Note 7", declaró hoy la empresa surcoreana en un comunicado.

Previamente, el mayor fabricante mundial de teléfonos inteligentes y empresa insignia de Corea del Sur, dado que según Bloomberg controla el 17% del PIB, había advertido a los consumidores de que, por seguridad, debían apagar y dejar de usar el dispositivo, "ya sea un Galaxy Note 7 original o uno de reemplazo". Además, la empresa informaba a sus clientes de que pueden solicitar "un reembolso en el lugar de compra".

El Note 7, producto estrella para competir con los smartphones de Apple y Google en la campaña navideña, inició su comercialización en EEUU, México y algunos países asiáticos el pasado 19 de agosto. Pasados unos días, comenzaron a circular las primeras imágenes de aparatos que se habían prendido fuego solos, al parecer por culpa de baterías defectuosas. El 2 de septiembre, Samsung ordenó la revisión de los 2,5 millones de unidades vendidos hasta la fecha, unos modelos que estaban siendo reemplazados por otra hornada supuestamente segura. Sin embargo, la semana pasada se registraron hasta 8 nuevos casos de ignición espontánea en estas terminales de reemplazo entregadas en EEUU, Corea del Sur y Taiwán, lo que llevó a las mayores operadoras de telefonía móvil estadounidenses -AT&T, T-Mobile y Verizon- a anunciar este fin de semana que dejaban sustituir los viejos modelos por nuevos, y que a cambio entregarían aparatos de otro proveedor y similar precio.

Gana la competencia

La compañía estadounidense Aple se perfila como la gran beneficiaria de esta crisis, dado que días está alcanzado máximos en los mercados. El lunes su cotización subió un 1,7% en el índice Nasdaq de la Bolsa de Nueva York, pasando los 116 dólares por acción, un tope no visto desde diciembre del año pasado. Desde el 7 de septiembre, fecha de la presentación del iPhone 7 y el iPhone 7 Plus, los títulos de la firma acumulan una ganancia del 7,5%, mientras que en lo que va de año ha incrementado su valor en un 12,5%.

La crisis del Note 7 es ya el mayor fracaso de Samsung en el mercado de los terminales móviles y uno de los mayores del sector en su historia