La letra pequeña de la Encuesta de Población Activa demuestra que la recuperación que nos pretende vender el Gobierno y su coro mediático no es tan esperanzadora como nos la pintan. Cierto que es la primera bajada interanual en seis años, pero por la disminución de la población activa ya que en realidad se destruyeron 133.900 puestos de trabajo.

Y otro dato terrible: el número de número de hogares apenas bajó en 1.400 hasta situarse en 1.832.300. Y lo que es peor, el el último trimestre del año creció preocupantemente con respecto al trimestr anterior: un 1,36% lo que se traduce en 24.600 familias sin ningún tipo de empleo remunerado. Paradojicamente es el trimestre de los brotes verdes que nos está vendiendo el Gobierno y el de la salida de la recesión. Que pregunten a todas esas familias, condenadas a la exclusión social.