La inflación interanual cerró el mes de junio en el 3,2%, dato que ha confirmado este miércoles el Instituto Nacional de Estadística (INE), y que el Gobierno achaca a su actuación sobre las consecuencias de la guerra en Oriente Próximo, que alborota los precios de la energía desde el mes de febrero. El Índice de Precios de Consumo (IPC) se mantiene estable, cerrando el pasado mes en el mismo valor que en abril y mayo.
España está amortiguando los vaivenes que provocan las amenazas de Donald Trump en el estrecho de Ormuz, el punto más caliente de la guerra. En junio, el presidente de Estados Unidos cerró un principio de entendimiento con Irán sobre el bloqueo este punto del Golfo por el que pasaba el 20% del petróleo mundial, lo que explica que el precio de los carburantes se moderara durante ese mes.
Habrá que esperar a que termine julio para evaluar cómo afecta a la inflación la reciente ruptura del acuerdo, pero en la última actualización del IPC, los carburantes empujan a la baja la tasa de precios. También lo hacen los alimentos y bebidas no alcohólicas, cuya inflación interanual baja tres décimas hasta su valor más bajo en más de un año, el 1,9%. Por el contrario, la subida de la electricidad y el gas, también afectadas por esta guerra y por la que mantienen Rusia y Ucrania, evita que la inflación baje.
En el caso de la inflación que excluye a la energía y los alimentos no elaborados, la llamada subyacente, el turismo y los precios a la baja de este sector la empujan hasta el 2,9%, una décima menos que el mes anterior.
El Gobierno celebra el efecto de las medidas anticrisis
La energía sigue al alza en España desde que empezaron a decaer las bonificaciones aprobadas por el Gobierno en marzo. El Consejo de Ministros decidió mantener las ayudas de su primer paquete anticrisis para los sectores más afectados durante el verano, pero desde el 1 de junio las medidas fiscales van perdiendo gradualmente su efecto. Aún así, el Ejecutivo celebra el dato del IPC: "Esta estabilidad corrobora que el plan de respuesta del Gobierno sigue cumpliendo su objetivo: amortiguar el impacto de la guerra de Irán sobre la inflación y proteger el poder adquisitivo de los hogares", señalan el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.
El área que dirige Carlos Cuerpo remarca que "la apuesta de España por energía verde y la soberanía energética —el ‘escudo renovable’— es precisamente lo que permite ir desescalando las medidas de emergencia desde una posición de fortaleza". Recuerdan que, tras el impacto inicial del conflicto, el plan de respuesta aprobado el 20 de marzo "ha rebajado cerca de un punto porcentual la inflación general" hasta el mes de junio. "El Gobierno seguirá monitorizando la evolución de los precios, minuto a minuto, de la mano de los agentes sociales y de los sectores más afectados. España está mejor preparada que nunca ante shocks como la guerra de Irán", concluyen.
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