El Ibex 35 ha comenzado la sesión de este martes, Día de Reyes, con un tono claramente positivo y consolidando niveles que no se veían desde la jornada anterior. El principal índice de la Bolsa española avanzaba un 0,30% en los primeros compases de negociación, lo que le permitía mantenerse en torno a los 17.675 puntos, un umbral que refleja el buen comportamiento reciente del selectivo pese al aumento de la incertidumbre geopolítica internacional.

La evolución del mercado bursátil español no se entiende hoy sin atender al contexto global. Los inversores siguen con atención las consecuencias políticas, económicas y energéticas derivadas de la operación militar llevada a cabo este fin de semana por Estados Unidos en Venezuela, que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro. Se trata de un movimiento de enorme calado que ha reactivado las tensiones internacionales y ha introducido nuevas incógnitas sobre el futuro del país sudamericano y, por extensión, sobre los mercados energéticos.

En este escenario, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha elevado el tono con declaraciones que no han pasado desapercibidas en los parqués. El mandatario ha asegurado que su Gobierno está ahora “al mando” de Venezuela y ha dejado claro que su prioridad no pasa por impulsar elecciones ni por la liberación inmediata de presos políticos, sino por la “reconstrucción” del país, con especial énfasis en la recuperación de la industria petrolera. Un mensaje que refuerza la idea de una intervención prolongada y con objetivos económicos estratégicos, especialmente en un momento de sensibilidad en los mercados de materias primas.

Las principales bolsas europeas también han arrancado la jornada en positivo, aunque con avances desiguales. París registraba una ligera subida del 0,01%, Londres destacaba con un alza del 0,51% y Fráncfort avanzaba un 0,21%. Este comportamiento moderado refleja la cautela de los inversores, que optan por medir cada movimiento ante un panorama internacional marcado por decisiones unilaterales y riesgos geopolíticos crecientes.

Dentro del Ibex 35, los mayores avances en la apertura los protagonizaba Fluidra, que lideraba las subidas con un repunte del 3,05%. Le seguían Grifols, con un incremento del 2,22%, Sacyr, que sumaba un 1,82%, y Banco Santander, que avanzaba un 1,27%. Estos valores impulsaban al índice y compensaban las caídas registradas en otros pesos pesados del mercado.

En el lado contrario, las pérdidas se concentraban en compañías como Acerinox, que cedía un 0,99%, Iberdrola, con un retroceso del 0,81%, ACS, que bajaba un 0,54%, e Indra, que se dejaba un 0,60%. Movimientos que evidencian la rotación sectorial y la selección cuidadosa de valores por parte de los inversores en un contexto volátil.

El petróleo corrige su caída del lunes

El barril de petróleo Brent, referencia para los mercados europeos, ha moderado este martes el descenso registrado en la sesión anterior y cotiza en torno a los 61,96 dólares. Este movimiento se produce en un escenario condicionado por la reciente operación militar, así como por las expectativas generadas en torno a los planes anunciados por Donald Trump para intervenir de forma directa en el sector petrolero venezolano.

En términos de evolución diaria, el Brent registra un avance del 0,32% en comparación con el cierre previo, tras haber marcado a lo largo de la jornada un mínimo intradía de 61,31 dólares por barril. La cotización refleja así una ligera recuperación en un mercado atento a cualquier novedad relacionada con la producción y el control de crudo en uno de los países con mayores reservas del mundo.

Por su parte, el petróleo West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, también muestra una evolución al alza. El barril se encarece un 0,19% y alcanza los 58,43 dólares, después de haber tocado un mínimo intradía de 57,85 dólares.

En el mercado de divisas, el euro se cambiaba por 1,1734 dólares, manteniéndose estable frente al billete verde. Por su parte, en el mercado de deuda, la prima de riesgo española rondaba los 40,3 puntos básicos, con el rendimiento del bono a diez años situado en el 3,32%, un nivel que apunta a una percepción de riesgo contenida pese al complejo contexto internacional.